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jueves, mayo 17

LA HERENCIA DE LOS FEUDOS


LA RELIGIÓN ES NECESARIA PARA ENGAÑAR POLÍTICAMENTE Y CON MÁS FACILIDAD A LA GENTE, A LOS VOTANTES.

Con la enorme cantidad de información sobre política y religión, tanto los medios escritos en papel como los digitales han causado un hartazgo en la gente, especialmente en la juventud que esto a su vez causa una exclamación muy común entre la juventud: ¡todos son iguales!...
Pues eso es una victoria de la derecha. En las actuales circunstancias, donde los políticos conservadores tienen un margen de maniobra muy estrecho, les quedan solo los caminos del engaño ó de la desinformación, y el camino del diseño de realidades alternativas que incluyen la provocación para “armar” motivos artificiales para sus causas. Ese es un camino difícil y solo es facilitado por las creencias de la gran población. Es por eso que en los Estados Unidos y en los estados confesionales, es tan importante que sus jefes políticos expresen inequívocamente su creencia en algún dios, sea éste Yavé, Dios, Alá ó cualquier otro invento de última hora. Al decir “todos son iguales”, se corta la posibilidad de un enjuiciamiento personal por parte del votante. De esta manera se vota menos, lo que favorece a la derecha, ó se divide a la izquierda.
En este post pienso desarrollar la idea de que varios líderes mundiales tienen fija la idea de que el ejercicio del poder debe tomarlo la gran población del mundo como un derecho que Dios ha establecido para unos pocos individuos que están por encima de las leyes de los hombres y solo han de responder ante el altísimo por sus actos. En épocas muy lejanas, esto no era muy complicado. La ignorancia permitía que todo un pueblo, como los egipcios, gastara casi todo su esfuerzo en las construcciones gigantescas que glorificaban la memoria del faraón. En la edad media, los monarcas eran literalmente dueños de bines y vida de los más débiles del estado y los impuestos eran gastados en los lujos y bienestar de los elegidos de Dios. Contra ese estado de cosas, esa percepción interesadamente grabada en las mentes de la gran población no había nada que hacer. Ha de esperarse hasta el siglo XVIII para que esta humanidad comenzara a sacudirse los “principios” de vida establecidos por la gracia de Dios. Lógicamente estas ideas chocaron con los guardianes de la fe, puestos allí para la defensa de los privilegios, en una tarea que se ejerce aún hoy de manera más sutil pero con la misma ó mayor efectividad.

Algunos de esos distinguidos con los favores de los cielos como Wolfowitz, Aznar, Bush, Sarkozy, Uribe y otros que piensan estar en esa lista exclusiva, no están muy dispuestos a creerse que las leyes están hechas incluso para ellos.

PAUL WOFOWIZT, EL JUDÍO ENVIADO POR DIOS A ADMINISTRAR LOS DINEROS DE FIELES E INFIELES.

Resulta un tanto divertido el sainete que en el seno del Banco Mundial el flamante Paul Wolfowitz ha presentado para un mundo de las finanzas entre sorprendido y sonriente. El regalo que preparó para su novia, empleada del BM, no salió como se esperaba. Dice el comité que estudió el caso: “rompió el código de ética al pedir un fuerte aumento salarial para su pareja y recomendamos una resolución en la que expresará su pérdida de confianza en él”. Por lo tanto los intolerantes miembros de la junta directiva del banco que no distinguen entre los mortales a los elegidos por Dios, “Wolfowitz será "invitado a dimitir voluntariamente".”
El dinero sólo pueden manejarlo los ricos a sus anchas. Que algunos pongan en medio asuntos tan prosaicos como las leyes, es casi una blasfemia. El amoroso Paul solo quería dar muestras de su gran cariño y esto no lo ha entendido esta junta directiva sin alma.
Esto le pasó al anterior alcalde de Madrid, Alvarez del Manzano que en una desmesurada muestra de amor hacia su esposa, ésta viajó y utilizó costosos hoteles por cuenta de los dineros del Estado.
No obstante, con el rabo entre las piernas porque el pecado es cobarde, “El consejo ejecutivo del banco quiere evitar una confrontación con el gobierno estadounidense y por eso no votó el despido de Wolfowitz, de acuerdo con el Washington Post. En vez de ello aprobó una resolución que retira su confianza al presidente de éste, con la cual espera que sea el propio Wolfowitz quien decida presentar su dimisión.”

Para los planes de PNAC una dimisión de Wolfowitz es un paso atrás y una blasfemia pues las leyes molestan el plan que Dios tiene para los comunes mortales y que solo pueden ser conocidos por sionistas y evangelistas. Contravenir esto debe ser visto como una afrenta a Dios. Hoy está sobre la mesa un nutrido juego de condiciones para que el desinteresado funcionario dimita, en otro ejercicio de la irracional soberbia de los que se creen dueños de este planeta, los que se creen herederos de los señores feudales. Al Banco Mundial le costará una enorme suma de dinero el haber despedido a un ladrón. Si eres dueño de una empresa y pillas con las manos dentro de la caja a quien haz puesto allí para que la cuide y maneje, luego tienes que premiarlo con mucho dinero.

Lo de vaciar las empresas es un trabajo muy apetecido por estos personajes. Para esto nada como las costumbres comerciales como las famosas “Stock Options” que es un robo disfrazado por medio del cual un gerente se marcha con una cantidad abultada con el compromiso de no trabajar para la competencia. Ese dinero por supuesto lo pagan los clientes de la empresa. Una nueva estirpe de delitos a la luz de la “modernidad” favorece la nueva economía, que ha de estafar de otras maneras. Preguntémonos si Wolfowitz no sabía que al aumentar el sueldo de su novia astronómicamente no sería descubierto. Posiblemente pensó que no sería descubierto, pero un individuo así debe tener muchos enemigos. Todo esto muestra que siempre se actúa pensando en la oscuridad que representa para el pueblo los acuerdos y trucos que lleva a cabo la casta de nuevos sacerdotes en entidades de representación mundial.
Aznar puso a sus amigos al frente de empresas recientemente privatizadas por él y cuando tuvieron que salir de ellas se llevaron enormes cantidades como “
Stock Options”. Ese mismo truco se sigue utilizando en otras empresas como el Banco Santander ó el BVBA en España, con triquiñuelas que son pagadas al final con el dinero de los clientes.

La técnica de vaciar ó sangrar controladamente a las empresas como los Massai de África desangran a su ganado, se ha utilizado con países y continentes enteros.
La actual diáspora de africanos es el resultado de siglos de saqueo indiscriminado por parte principalmente de Ingleses, franceses y belgas.
Un vaciamiento lucrativo ha sido el de Argentina, llevado a cabo con la ayuda de los mismos argentinos. Lo mismo en Colombia. Y el que no se pueda hacer con Venezuela porque Chávez es un hueso duro de roer, ha hecho montar en cólera a esos caballeros de industria y sesudos hombres de negocio que habían puesto sus ojos en el gas y el petróleo de ese país.
A Dios le tocará trabajar horas extras para salvar los intereses de sus hijos predilectos de Bruselas, Washington, París y Londres. No es de extrañar que se saque de la chistera una guerra que insufle beneficios financieros a la maltrecha industria de la guerra, una epidemia para remozar la industria farmacéutica, ó cualquier acto de Dios que sirva de tratamiento de choque para los bulímicos bolsillos de sus elegidos.

SARKOZY EL CATÓLICO

El
muy católico Sarcozy ha mostrado ya su vena integrista, lo que le permite a muchos confiar en sus trucos

Muy poco tarda el nuevo presidente francés en mostrar sus colmillos sedientos de oro. Pero él no ha sido el único. En España el humilde Aznar se ha dejado tratar muy bien por los ricos hombres de negocios españoles. Con muchas reticencias, ambos, Aznar y Sarkosy han permitido unos desinteresados homenajes por parte del capital. Esto va muy de acuerdo con
lo que se espera de un tradicional miembro de la iglesia católica.
Encuentro un artículo en Internet que dice:
“…Sarkozy emula a Aznar: El nuevo presidente francés comienza exhibiendo lujo y desenfreno
El recién electo presidente Nicolás Sarkozy, que pretende serlo de todos los franceses –incluyendo a los socialistas, trotskistas y demás militantes de izquierda que no le votaron- decidió finalmente festejar su victoria electoral con un lujosísimo retiro: pasó tres días con su familia en el yate de su poderoso amigo, el multimillonario empresario Vicent Bolloré, en aguas cercanas a Malta.”
Continúa el artículo: “Lujosas coincidencias. Esta concesión que Sarkozy se ha otorgado tras su victoria coincide con otros regalos que presidentes como el ex jefe del Ejecutivo español, José María Aznar, se concedieron nada más acceder a la presidencia. Fue en el verano del 96, con un Aznar victorioso en las elecciones generales, cuando pasó de ocupar un discreto apartamento en Oropesa del Mar a pasar las vacaciones en una lujosa villa del mismo municipio, que ocupaba la primera línea de playa.
La única manera de tapar este desaguisado es con Dios de por medio. “Todo poder legítimamente viene de Dios” nos decían con insistencia en el colegio. Mis profesores fueron los Hermanos Cristianos de San Juan Bautista de la Salle. Todos Españoles, creían que el gobierno de Franco era especialmente proveniente de Dios, porque fue una cruzada contra los enemigos de la Fe.
El caso de España no era sino la prueba de la veracidad de esa sentencia. Ni siquiera era la excepción que confirmaba la regla, sino la muestra más clara de las bendiciones del cielo a favor de ese golpe de estado contra la nefasta republica votada por “un pueblo ignorante de las consecuencias de su voto”

Tal benevolencia de Dios para con las dictaduras es también muy visible en las democracias como la española. Continúa el artículo diciendo: “El retiro del presidente español levantó no pocas críticas por entonces: el diario El País informó durante aquel verano que el alcalde del municipio, del PP, se había apresurado a realizar una serie de obras para acondicionar la zona, a fin de que el flamante presidente tuviera menos dificultades de acceso; todo un dispositivo policial y de escoltas fue desplegado con el fin de proteger la seguridad del mandatario... La imagen de “hombre con hábitos normales” que Aznar había querido mostrar para ser elegido presidente contrastaba con los lujos que se permitía nada más conquistado el poder.”
La perfecta sintonía de los jefes del gobierno con el todopoderoso, permiten incluso que algunas tareas reservadas al altísimo puedan ser ejercidas directamente por los píos jefes de gobierno. Termina el artículo con estas palabras: “Los lectores recordarán el resto de la historia en la versión española. Aznar favoreció a sus amigos en los puestos de dirección de las principales empresas privatizadas o a punto de serlo, y fue ganando influencia hasta conseguir la mayoría absoluta en 2000. Fue a partir de entonces cuando su arrogancia comenzó a crecer exponencialmente y, aupado al podio de Bush y Blair, inició su carrera hacia la conquista del mundo, con el recuerdo de España como “unidad de destino en lo universal” –uno de los ideales de su juventud-.” Son palabras que parecen pronunciadas por el mismo Franco, “caudillo de España por la gracia de Dios”.

Este sentimiento ha de ser transladado a la población, de la misma manera que los hombres actuales las prefieren rubias porque a eso los acostumbró la sociedad “civilizada”. Un esquimal ó un indio amazónico vería irresistible a una mujer gorda y detestable la imagen de una esquelética modelo rubia.

JUAN MAESE CONTAMINA COMO LO HACE LA SANTA MADRE IGLESIA

Estos días en España un tribunal ha condenado a un anestesiólogo a casi 2000 años de prisión por haber contaminado a decenas de personas con hepatitis C, que causa un cáncer de hígado (cirrosis) y la muerte. El buen doctor, adicto a los opiáceos se inyectaba él, portador de la infección, y con la misma aguja inyectaba a sus pacientes. Una investigación dio con el asesino, pero con toda seguridad éste no esperaba que las autoridades se dieran cuenta. La soberbia de quien se siente elegido por los dioses no les permite ver la realidad. Algún periodista se preguntaba por qué no inyectaba a sus pacientes primero y luego se inyectaba él. Parece que tenía claro que su desgracia la tenía que sufrir el resto de la humanidad.
Esta soberbia es propia de los sacerdotes pederastas, quienes no esperaban verse ante los tribunales. Wolfowitz no esperaba ser expulsado del banco. Aznar no creía que sus veleidades imperialistas lo mostrarían como una Mónica Lewinsky con bigotes acariciando al presidente Bush.

Al pobre Sarkosy le ha tocado bailar con la más fea, y ya no puede ser tan descarado como el Wolfowitz, Aznar y otros comandantes. Así que es el momento de tirar del otro juego de trucos, el de toda la vida, el que ha logrado crear y destruir imperios, aquel juego de trucos que ha logrado borrar sus propias sangrientas huellas: la religión. Y nunca mejor que un noble húngaro para esta interesante tarea. Comenzó diciendo que se preocuparía de la Francia que madruga. Quien poco compartiría manteles con basureros franceses, sí cena con vinos incomprables en los más caros restaurantes parisinos. Pagado con dineros de sus amigos ricos. Sin salir un solo céntimo de las arcas del Estado. Ya habrá tiempo para que Dios pague tan desprendidos actos de agradecimiento por parte de desinteresados hombres de negocios. Esta es la “libertad” que tanto defienden los neoliberales como Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy. Es la libertad que el Estado intervencionista de Zapatero pone en peligro según la FAES de Aznar. Es la “libertad” de los poderosos, esa “libertad” para poder vaciar las arcas de los estados, para poder negociar con la información privilegiada con la que Dios premia a los bueno hombres de negocios. Aquella “libertad” que los socialistas quieren despilfarrar con proyectos sociales, pudiendo invertirlo en obras faraónicas que den dinero a los empresarios que “arriesgan” su capital.

A continuación varios escritos encontrados en Internet que servirán para que los lectores vean en qué clave se hace política por parte de los políticos conservadores. En otro post mostraré cómo, a manera de ejemplo, el Partido Popular Español quiere ser reconvertido en una imperceptible asociación para delinquir como con un relativo éxito Uribe en Colombia lo ha hecho con una federación de partidos en perfecta sintonía con los grupos paramilitares de extrema derecha, narcotraficantes y mafiosos que han bebido de las fuentes de la más desarrolladas mafias italianas.



LAS COSAS DE SAM HARRIS

Religión y política, mezcla explosiva


Cristina de la Torre





sábado, 12 de mayo de 2007

Una explosiva aleación parece cocinarse en Colombia, capaz de aniquilar lo que queda de democracia. Mezcla de fanatismo religioso y derecha política alentada cada vez más abiertamente desde el poder, su mayor peligro está en el caldo que la recibe: la naturalidad con que amplios sectores de opinión contemplan extremos de violencia e intolerancia que evocan momentos aciagos de la historia. En las democracias, el verdadero preámbulo a un régimen de fuerza es la predisposición de la opinión a aceptar la arbitrariedad, la injusticia, el horror. Sin ella, nada podría la caprichosa voluntad del príncipe, siempre interesado en guardar apariencias de libertad y sindéresis. Y hábil, en nuestro caso, para tocar fibras de religiosidad silvestre elevando a mística la política de seguridad.

Registremos síntomas. El paramilitar Francisco Villalba describe cómo aprendió a descuartizar con personas vivas y declara que “no es bueno dedicarse a picar gente por mucho tiempo”. Lo bueno sería, tal vez, la economía de espacio y trabajo cuando a cavar fosas tocaban. Y la eficiencia para sacrificar víctimas —decenas de miles— como en genocidios técnicamente perpetrados en otros lares.

Cientos de fosas comunes se abren con sigilo para arrojar restos a los ríos. Se informa que Mancuso hizo desenterrar a un líder indígena para botarlo al Sinú. A renglón seguido, que el líder de las Auc “condiciona” la entrega de bienes a que no se juzgue a sus lugartenientes. Mientras tanto, políticos amigos de paramilitares siguen proclamándose uribistas y el Presidente, en lugar de sacudírselos cuando se los denuncia, condena y persigue al denunciante. Desconceptúa a la oposición que pone el dedo en aquella llaga repulsiva; y confiesa, como un triunfo de la virilidad, que su gobierno espía a la oposición. Pero, oh sorpresa, al punto sabemos que la popularidad del Presidente no baja del 80%.

Algo hay aquí de teflón, algo de manipulación mediática. Pero otro tanto de reacción contra guerrillas que perdieron hace rato su razón de ser y cayeron en el vértigo de la guerra sucia. ¿Quién responde por las 119 víctimas inocentes que murieron en la iglesia de Bojayá a manos de las Farc? Muchos colombianos ven pasar también, como alelados, el quinto aniversario de esta masacre.

A la par que el Presidente subestima el compromiso de prosélitos suyos con hechos que repugnan al mundo civilizado, comparte las posiciones más conservadoras de la jerarquía católica y le permite violar los fueros del poder civil. Como si la Constitución no prohibiera —¡por fin!— imponer la educación religiosa, la ministra de esa cartera reconoce que, tras prolongada discusión, fue “forzada” por los obispos a reglamentar la clase de religión en los colegios. Alarmante involución a la constitución decimonónica de Núñez, santo de la devoción del presidente Uribe.

Pero ya desde principios de su gobierno había instado él a la juventud a dejar el “gustico” para después; así como la Iglesia recomienda a sus fieles la abstinencia y califica de descarada la campaña de la Alcaldía para fomentar el uso del condón en los colegios. Elocuente desliz en su propensión a invadir la vida y la moral privadas. “No se puede hacer en pleno siglo XXI lo que hacía Hitler hace 60 años”, apuntaría el senador Helí Rojas. Olvidó mencionar la apelación a los vocablos “Dios” y “Patria”, tan socorridos en regímenes que funden en uno solo el poder de la Iglesia y el del Estado, las teocracias.

Peligrosa mezcla de religión y política. En Europa se anhelaba el fascismo, un autoritarismo de orientación religiosa, antes de que se inventara aquel término. Ese sentimiento ha vuelto a surgir. Con Bush se abrió paso en Estados Unidos la alianza entre neoconservadurismo y la derecha cristiana. Un clima fascista que derivó en guerra santa. ¿Estaremos los colombianos en peligro de padecer idéntica experiencia?

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Sam Harris, sobre el diálogo religioso
Publicado el Miércoles, 15 de Noviembre de 2006
Ya habíamos avisado sobre la irrupción en el debate público de los “nuevos ateos” -aunque la “novedad” se remonte en realidad al siglo XVIII, como apuntaba hace poco Mario Bunge.

Sam Harris es uno de los que ha planteado con más claridad la clase de turbulentos malentendidos a los que puede conducirnos el así llamado “diálogo interreligioso”. La única salida viable al estado perdido (en “aporía”) de la humanidad religiosa radicaría en el ejercicio de la razón basada en el derecho natural, en la ciencia común a todos los pueblos. Pero, ¿puede realmente ésta ciencia común y esta civilización basada en la ciencia fundamentar una nueva sociedad política, o bien deberíamos reconocer los límites del naturalismo?

Fué Jean Jacques Rousseau quien planteó no sólo el ya clásico tema de la peligrosidad social del ateísmo, sino el mucho más genérico de la peligrosidad política de la ciencia. Ciencia y Política serían incompatibles, en la medida en que la verdad universal podría terminar socavando las mentiras (políticas) locales (Ibn Hazm de Córdoba ya distinguió, por cierto, entre las ciencias comunes y las ciencias particulares de cada pueblo). La ciencia política, en cierta visión neoconservadora, terminaría siendo el arte de hacer olvidar la naturaleza.

La propuesta de los “nuevos ateos” discurre exactamente en el sentido inverso.



Sam Harris

La fé no curará a un mundo dividido

La mayoría de los cristianos creen que Jesús era el Hijo de Dios y, por tanto, divino; los musulmanes, sin embargo, creen que Jesus no era divino y que cualquiera que piense otra cosa sufrirá los tormentos del infierno (Koran 5:71-75; 19:30-38). Estas diferencias de opinión nos ofrecen tanto espacio para el compromiso como el canto de una moneda.

Si puede encuentrarse un suelo común para el diálogo interreligioso, solo se encontrará en la gente que está dispuesta a mantener sus ojos apartados del abismo que divide su fe de la de los demás. Ya es hora de que comencemos a preguntarnos si semejante estrategia de amabilidad y negación curará alguna vez las divisiones de nuestro mundo.

El verdadero diálogo requiere voluntad para modificar las propias creencias a través de la conversación. Tal apertura a la crítica y la investigación es la misma antítesis del dogmatismo. Merece la pena observar que la religión es el área de nuestras vidas donde el fe en el dogma; esto es, creer sin evidencia suficiente, se considera una virtud. La ciencia es, de hecho, el único dominio en el que cada persona puede conseguir un gran prsetigio por probar que estaba equivocado. En la ciencia, la honestidad lo es todo. En religión, la fé lo es todo. Así de irritante resulta la comparación.

Allí donde los seres humanos realizan un esfuerzo honesto para alcanzar la verdad, trascienden confiadamente los accidentes de su nacimiento y su upbringing (crianza). Por supuesto, sería absurdo hablar de “Física cristiana” o de “Algebra musulmana”. Y no hay algo así como una ciencia Iraquí o Japonesa en cuanto distinta de la americana. La gente razonable realmente tiene un monopolio de la verdad. Y aunque no estén inmediatamente deacuerdo en todo, un suelo común los rodea por todas partes. Consecuentemente, no existen impedimientos significativos dentro del discurso científico: no siempre es bello, pero la conversación continúa sin apelaciones a la fuerza o deferencia hacia el dogma. Hay dogmas científicos, por supuesto, pero donde quiera que se encuentren, han sido clavados con golpes de martillo. En la ciencia, es un pecado cardinal pretender conocer todo lo que no conoces. Pero tal pretensión es la misma esencia de la fe religiosa.

No es un accidente que el discurso científico haya producido una extraordinaria convergencia de opinión y unos resultados considerables. ¿Qué ha producido el diálogo interreligioso? Las reuniones entre representantes de las mayores religiones del mundo producen poco más que banales llamamientos a la paz y la voluntad de ignorar aquello en lo que los participantes creen con más fuerza – que la otra parte de la conversación probablemente pasará la eternidad en el infierno por sus equivocaciones a cerca de Dios. La diferencia entre el discurso científico y religioso nos debería decir algo sobre donde situar nuestras esperanzas para un mundo no dividido.

Esta traducción es informal. El artículo original puede leerse en On Faith.


BilbaoPundit

14 The End of Faith de Sam Harris
27 de Diciembre, 2006 · 4 comentarios

El título del libro -el final de la fe- no se refiere a algo que vaya a pasar. No sólo no parece que la presencia de la fe en el mundo se esté reduciendo, sino más bien todo lo contrario. Se trata de un deseo por parte del autor. O más bien, de una necesidad. Desde su punto de vista, si queremos sobrevivir, haremos bien en librarnos de la fe lo antes posible. El subtítulo ya dice: “Religion, terror, and the future of reason”.

La fe de la que habla en el libro es casi siempre religiosa, pero no exclusivamente. Básicamente, se refiere a cualquier creencia cuya pertinencia en el debate se admite sin tener que justificarla, es más, sin que exista ni la más mínima prueba para apoyarla. Sam Harris identifica la raíz del problema con aceptar como válidas creencias que nadie ha demostrado. Por tanto, le valen también como casos de fe los excesos de la Rusia comunista, o la de cualquier ideología que siga unos presupuestos sin demostrar.

Aún así, la fe es casi siempre religiosa, y el libro invierte bastante tiempo en detallar los crímenes cometidos en nombre de esta o aquella religión. De hecho, considera que las mismas ideas religiosas son incompatibles con el respeto a la dignidad y la vida humanas, que la creencia en un ser superior que rige el mundo es peligrosa.

Podría pensarse que está hablando única y exclusivamente de los extremismos religiosos, pero sería un error. The End of Faith apunta por igual a cualquiera con fe, por moderada que pueda ser la posición sostenida. Según Sam Harris, en cuanto admites poder invocar causas sin demostrar poco importa si eres moderado o radical. Argumenta incluso que la existencia de creyentes moderados sostiene y justifica a los creyentes más radicales.

Como ven, el libro es sobre todo controvertido. Y probablemente ofenda no sólo a cualquier creyente, sino incluso a muchos ateos.

Pero lo más curioso del libro, desde mi punto de vista, es una distinción que hace en su último capítulo, “Experiments in consciousness”, entre misticismo y religión:

Mysticism is a rational enterprise. Religion is not. The mystic has recognized something about the nature of consciousness prior to though, and this recognition is susceptible to rational discussion. The mystic has reasons for what he believes, and these reasons are empirical.

Ese último capítulo trata sobre la consciencia humana y su lugar en el mundo. Defiende una visión de la consciencia como un proceso, proceso que puede sufrir muchas transformaciones, algunas de las cuales pueden ser definidas místicas. Pero va más allá, y afirma que eso puede estudiarse racional y científicamente, y que por tanto la mística y la meditación son actividades que trascienden lo religioso. Por tanto, muestras muchas simpatías por las filosofías orientales -como el budismo- porque son muy compatibles con nuestra comprensión moderna de la consciencia. Claro está, meditación y misticismos en este contexto son términos que se refieren a algo que le pasa a la persona, sin ninguna connotación sobrenatural.

¿Se sorprenderán si les digo que ese último capítulo también puso en pie de guerra a muchos ateos?

#40 Letter to a Christian Nation de Sam Harris
El río de la consciencia
Harry Potter y la orden del fénix, el comentario
La ilusión de la consciencia
The mind doesn’t work that way
4 respuestas por ahora ?
1 Gilbertus // 27 de Dic, 2006 a las 3:07 am

El último párrafo, sin dejar de tener un fondo de verdad, parece obviar que las filosofías-religiones de Oriente funcionan en términos generales como religiones organizadas, con todo lo malo que conllevan: teocracias (véase por ejemplo el artículo “El mito del Tíbet”, de Michael parenti, que desmitifica el budismo tibetano), corrupción y componendas con el poder (véase por ejemplo “El arte japonés de la guerra” de Thomas Cleary, sobre las cíclicas degeneraciones del budismo organizado en Japón), y supersticiones y fantasías innumerables en las versiones más popularizadas de dichas religiones, hasta el punto de que hablar de “consciencia” en estos casos parece un mal chiste (por ejemplo, en el “Tao te king” versionado y comentado por Úrsula K. Le Guin se mencionan las diferencias entre la filosofía taoísta primitiva y la religión con el mismo nombre que se monta unos siglos después). No es de extrañar, por tanto, que muchos ateos se enojen con afirmaciones que necesariamente hay que tomar “cum grano salis”.
2 Pippa // 27 de Dic, 2006 a las 3:15 am

El término misticismo y mística suele entenderse de forma muy limitada y tiene tantas connotaciones religiosas, cristianas o lo que sea, tipo “comunión con dios” y demás que es dificil no escuharlo con prejuicios. Pero cualquiera que haya “jugado” a alterar su consciencia de alguna forma puede entender a qué se refiere.
3 El de los ajos // 27 de Dic, 2006 a las 5:20 am

Lo malo es que se hable tan poco de los psiquedelicos, cuando la gran base del misticismo radica ahí: en sustancias químicas, tanto endógenas (DMT en la glándula pineal) como exógenas (si no tiene nada de raro comer plantas para sobrevivir, ¿lo tiene usarlas para expandir la consciencia?

un saludo
4 Gilbertus // 28 de Dic, 2006 a las 2:40 am

Hay libros que condensan lo mejor de la filosofía oriental. Personalmente me gustan la versión del “Tao te king” de Ursula K. Leguin, el “Chuang Zi” traducido por Iñaki Preciado, la recopilación de dichos de maestros chan titulada “La esencia del zen” por Thomas Cleary, y como aplicación práctica, el “Tao del Jeet Kune Do”, de Bruce Lee.

SOBRE SAM HARRIS, EL FINAL DE LA FE
Entre la razón y la fe
Martes 13 de diciembre, en La 2 a las 01:00
Creer en algo sin tener pruebas de ello es obsoleto y peligroso, y sin embargo se hace a diario. Eduard Punset entrevista a Sam Harris, autor del libro “The End of Faith” en el que analiza el cerebro humano en busca de la creencia y la incredulidad.
El martes 13 de diciembre, en La 2 a las 01:00, la emisión de REDES llevará por titulo “Creer para ver (y hacer)”, en la que el programa un tema tan controvertido como las relaciones entre la razón y la fe.

LA CURIOSIDAD

Una característica compartida por todos los animales es la curiosidad. Y los humanos no son una excepción. Tienden a buscar respuestas a todo lo que pasa a su alrededor. A veces las dudas que asaltan tienen una explicación evidente y no suponen ningún misterio, pero otras desconciertan. Y en estos casos se prefiere tener una explicación vacía de contenido a no tener explicación.

Creer en algo sin tener pruebas de ello es obsoleto y peligroso, y sin embargo se hace a diario. Los humanos son crédulos por naturaleza y por eso llegan a creer en cosas como que hacer los exámenes siempre con el mismo bolígrafo o con una misma prenda de vestir nos traerá suerte. Y esto es así porque las creencias se apoderan de la mente hasta tal punto que definen la visión del mundo, los deseos, miedos, expectativas… en definitiva, la conducta. Ya lo dice el lenguaje popular: la fe mueve montañas…

CREENCIA E INCREDULIDAD

En esta ocasión REDES aborda un tema controvertido; la razón contra la fe, sea o no religiosa. Para ello, cuenta con el testimonio de Sam Harris, autor del libro “The End of Faith” en el que, combinando neurociencia y filosofía, analiza el cerebro humano en busca de la creencia y la incredulidad y propone un mecanismo neuronal que sirve para todas las creencias, independientemente de su contenido. Contrario a la fe porque, afirma, ha sido motivo de división de los grupos humanos a lo largo de la historia y cada vez tiene mayor poder destructivo, durante su visita explicará ésta y otras de sus ideas, algunas polémicas.

A lo largo del programa se hará también una aproximación a la fe, sus implicaciones, la condición humana… a través de la última película del cineasta David Cronenberg.

REDES es la revista de divulgación científica de TVE, dirigida y presentada por Eduard Punset.

Creer para ver

Sam Harris

Las investigaciones sobre la fe y la credulidad han llevado a Sam Harris a escanear el cerebro humano. En su libro “The end of faith”, que dará mucho que hablar, emprende una complicada combinación de disciplinas: neurociencia y filosofía. Su objetivo es analizar el cerebro a la búsqueda de la creencia y la incredulidad y propone un mecanismo neuronal que sirve para todas las creencias, independientemente de su contenido. Una manera de aproximarse al cerebro, a las ideas erróneas que siguen difundiéndose en la sociedad: una nueva vuelta de tuerca en lo que es verdad. Y un nuevo enemigo: la fe - sea o no religiosa.

Eduard Punset:

Es cierto, es verdad, que cuando alguien por ejemplo critica alguna teoría nueva en el campo de la física o la química…. la comunidad científica dice: «vale, muy bien, ¡es una buena idea!» o bien «es una mala idea»… ¿sabes? Hablan sobre ello con normalidad. Pero si llega alguien y de repente niega la existencia de Dios, no pasa lo mismo en absoluto. ¡La reacción es muy distinta! ¿Por qué?

Sam Harris:
Pues, como explico en mi libro, hoy en día impera una tremenda doble moral, que me parece bastante peligrosa: y es que no nos cuestionamos nuestras creencias religiosas del mismo modo que nos cuestionamos cualquier otro sistema de creencias. ¿Cuándo fue la última vez que se le pidió a alguien que «respetara» las creencias de otra persona sobre la física, la historia o la biología? Básicamente no respetamos las creencias de los demás, ¡lo que nos convence son los motivos que aportan para sus creencias!

Eduard Punset:
Las pruebas…

Sam Harris:
Sí, los argumentos…

Eduard Punset:
…los experimentos y argumentos…

Sam Harris:
…y las pruebas, sí. Así que si yo viniera a tu programa y dijera: «el holocausto nunca sucedió», inmediatamente lo pondrías en tela de juicio y me pedirías que te diera buenos motivos para respaldar esa creencia. Es más, me tratarías como a alguien del que mejor no fiarse, ciertamente en asuntos referentes a la historia europea.
Pero, en asuntos de fe, nos hemos convencido de que puede decirse cualquier cosa sobre la estructura del universo, sobre lo que pasa después de la muerte, o sobre las exigencias morales que impone sobre las personas una entidad invisible, Dios… y no se trata de algo que la gente comente los domingos, ¡sino de algo que impulsa a los senadores de EEUU a perfilar las políticas de un modo u otro en el Senado!

Eduard Punset:
De hecho estáis estudiando la estructura neuronal que hace que tengamos o no tengamos creencias. Porque es tan extraño que debe de haber algo biológico, alguna estructura específica de conexiones neuronales para creer en la religión, para creer... en lo que decías.

Sam Harris:
Bueno, de hecho, para creer en cualquier cosa. ¿Sabes? En mi opinión (aunque todavía hay que demostrarlo en el terreno cerebral, y estoy haciendo investigaciones neurocientíficas para probarlo), mi hipótesis es que las creencias religiosas son como las creencias normales, se produce un cuello de botella en algún lugar del cerebro, el lugar donde juzgamos si una proposición es verdadera o falsa... con independencia de su contenido, con independencia del tipo de procesamiento necesario para saber si es verdadera o falsa. Si te planteara una proposición matemática y te preguntara si es verdadera, y luego te planteara una afirmación histórica y te preguntara si es verdadera, lo juzgarías y... para ello utilizarías distintas regiones de procesamiento en el cerebro, pero de algún modo el juicio sobre la verdad, la aceptación de ello como una representación del mundo, convergen. Así que eso me interesa, porque parece que es una respuesta muy emocional. Nos gusta en cierto modo cómo nos sentimos cuando determinamos que algo es verdadero, y lo rechazamos cuando lo juzgamos como falso.
Así que creo que este mecanismo depende de procesos más fundamentales del cerebro relacionados con la recompensa.

Eduard Punset:
¡Como la religión!

Sam Harris:
Sí… ¿Sabes? Si digo algo… una afirmación que a todas luces te parece falsa…

Eduard Punset:


Sam Harris:
Esto te despertará ciertos sentimientos. Es decir…

Eduard Punset:
Hay una emoción…

Sam Harris:
Sí… bueno, no es una emoción como la tristeza o el enojo, donde realmente somos conscientes de sentir algo concreto, pero tenemos esta reacción, y es como una especie de detección de errores: continuamente controlamos nuestro discurso y el de los demás, y las afirmaciones sobre el mundo, en búsqueda de problemas. Y cuando no encontramos problemas, lo aceptamos y continuamos, seguimos... hasta que de repente algo nos parece falso y lo analizamos críticamente.
Pero, en la mayoría de países, y casi siempre, se educa a los niños para que acepten las proposiciones religiosas sin cuestionárselas.

Eduard Punset:
¡Es cierto!

Sam Harris:
Y sin embargo, ¡incluso los fundamentalistas religiosos son rigurosamente lógicos y quieren pruebas fehacientes en todos los demás ámbitos de sus vidas! ¡Si le dices a un fundamentalista cristiano que su mujer le engaña, querrá pruebas de ello! No querrá que le digas que lo has escuchado en un sueño o…

Eduard Punset:
¡Querrá pruebas!

Sam Harris:
Sí, ¡querrá pruebas! Pero, no obstante, le dices que un libro fue escrito por el creador del universo, y que si llama a este creador por el nombre equivocado arderá para siempre en el infierno, ¡y lo acepta! Lo acepta con pocas pruebas o con pruebas muy, muy malas.

Bloque 2

Eduard Punset:
Así que lo que les dices a, pongamos, los intelectuales que son amables, no tienen fe, pero son amables con la religión, y dicen: «bueno, la religión está bien, hace que la gente se sienta mejor», tú les dices que esto es incorrecto. Es incorrecto porque estamos olvidando que en la raíz de las injusticias y la violencia se halla la religión.» ¿Es esto cierto?

Sam Harris:
Sí, pero una de las cosas que argumento es que los intelectuales, tanto si son ateos como moderados religiosos, están en una mala posición para apreciar que la gente realmente cree en estas cosas. ¿Sabes? El moderado religioso, olvidémonos ahora de la gente laica, el moderado religioso…

Eduard Punset:


Sam Harris:
Cuando ve a un yihadista que mira a la cámara y dice: «nosotros amamos la muerte más de lo que los infieles aman la vida» y luego se vuela por los aires, como ha sucedido en tu país, luego en Inglaterra, y evidentemente en Estados Unidos, los laicos, o los moderados, no pueden creer que la persona está siendo honesta con lo que piensa, y los intelectuales tienden a buscar otros motivos para este comportamiento, motivos económicos, motivos políticos…

Eduard Punset:
Es cierto…

Sam Harris:
Pero aquí tenemos el caso de arquitectos e ingenieros, que no han vivido una opresión política, de clase media o superior, ¡que estrellan aviones contra edificios! ¿Sabes? Si buscábamos una prueba de que el problema no era la falta de educación…

Eduard Punset:
¡he aquí la prueba!

Sam Harris:
…o la falta de oportunidades económicas, sólo hay que mirar las biografías de los 19 secuestradores, todos habían tenido educación universitaria, algunos tenían doctorados, todos pertenecían a la clase media, muchos habían estudiado en occidente y... la realidad de nuestras circunstancias es mucho más siniestra de lo que piensa la mayoría de la gente, es posible creer que irás al paraíso y tendrás 72 vírgenes si mueres en las circunstancias adecuadas. Y sin embargo tener educación y oportunidades económicas, ambas cosas a la vez... la mente humana se divide con facilidad, nuestro discurso está socavado, nuestro discurso está tan... dividido por esta doble moral que mencionabas, que las creencias religiosas, incluso durante el proceso de convertirse en un científico, las creencias religiosas no se cuestionan. ¡Y no se critican!
Y es por eso por lo que en mi libro… lo llamo El fin de la fe, porque creo que esto es fundamental: tenemos que cuestionarnos este dogma de la fe, la idea de que las creencias pueden santificarse por algo que no sean pruebas y argumentos, algo que no aceptaríamos en ningún otro ámbito de nuestra vida, pero que aceptamos...

Eduard Punset:
aceptamos…

Sam Harris:
…¡en la religión! Y no queda confinado a la religión, sino que repercute también en la política social y los conflictos entre sociedades… y lo hace inevitablemente, ¡porque la gente que cree en ello realmente cree que estas representaciones del mundo son correctas! ¿Sabes? Es totalmente racional estrellar un avión contra un edificio si crees que irás al paraíso, y que tu familia irá allí también por este motivo. ¡Es totalmente racional hacerlo! ¡No se trata de locos, sino de gente guiada, de un modo bastante racional, por (diría yo) creencias totalmente disparatadas! Pero...

Eduard Punset:
Bueno, bueno, bueno… al final esto conduce a un terrible conflicto entre la fe y la razón en la actualidad. Y esto te lleva a una postura bastante pesimista… Sostienes —esta es la sensación que tengo tras leer lo que escribes— afirmas que ya hemos tolerado esta situación demasiado tiempo... hemos afrontado o hemos convivido con ideas tontas, así que, al final, puede que sea demasiado tarde y que el futuro de las especies descarrile... Pero mi pregunta es... ¿por qué es tan peligroso?

Sam Harris:
No soy muy optimista... tampoco pretendo pronosticar la desaparición de las especies, pero es que no veo la voluntad por parte de la gente inteligente, incluso los ateos, que no creen en estas cosas... no veo la voluntad, la voluntad necesaria, para criticar estas ideas como sería necesario.

Eduard Punset:
Como querríamos.

Sam Harris:
Tenemos… estamos en una situación en la que la gente más poderosa del mundo.... por ejemplo mi presidente, George Bush, sube al estrado y menciona una y otra vez a Dios, y me parece que nadie reacciona ante lo extraño de esta situación. Es decir, nos deberíamos sentir como si subiera al estrado y dijera: «Zeus apoya al pueblo de Estados Unidos en nuestra lucha contra el terrorismo». Deberíamos darnos cuenta de que está hablando exactamente en estos términos, de la vacuidad de lo que dice, pero sin embargo estas creencias motivan a la gente de verdad. No se trata sólo de ideas reconfortantes. Cuando digo que el 44% de estadounidenses cree que Jesús volverá… ¡es que el 44% de estadounidenses verdaderamente parece creérselo! ¡Y es mucha, mucha gente!

Eduard Punset:
Sí…

Sam Harris:
No sólo gente que vota, ¡también gente que sale elegida y gente que toma decisiones sobre adónde mandar tropas!

Bloque 3

Eduard Punset:
Pese a todo, dices: «oye, cuando hablo de no admirar este tipo de pensamientos, que son tan nocivos, hablo de una intolerancia en la conversación. No hablo de gulags o… cosas así contra esta gente» ¿Qué quieres decir? ¿Que debemos continuar, bueno más bien empezar un diálogo con ellos?

Sam Harris:
Mencionabas los gulags... cuando uno empieza a hablar tan mal de la fe religiosa, la gente rápidamente cita el ejemplo del estalinismo o el comunismo o el nazismo o el Khmer Rouge (“Jamer Rush”), y lo mencionan como ejemplos de lo que sucede cuando se intenta reprimir la religión, o cuando los ateos llegan al poder. ¡Y esto no es verdad! Auschwitz no fue fruto del ateísmo, fue el resultado de otra ideología, una ideología política, que era tan absolutamente irracional como la mayoría de ideologías religiosas. Que de hecho era básicamente… ¡el estalinismo y el nazismo eran básicamente religiones políticas!
Lo que digo es que nunca ha habido una sociedad que se haya visto perjudicada por ser demasiado razonable. ¿Sabes? Estoy abierto a las pruebas en sentido contrario, tal vez haya un ejemplo de una sociedad en la que la vida de la gente se haya degradado cuando todo el mundo se volvió demasiado razonable y empezó a pensar con claridad sobre lo que sucedía, todos fueron demasiado honestos intelectualmente. ¡Pero ciertamente no se me ocurre ninguna! ¡Y claramente ni el estalinismo ni el Tercer Reich constituyen ejemplos de esto! Lo que propugno es simplemente que apliquemos las leyes discursivas que aplicamos sin esfuerzo a cualquier otro ámbito…

Eduard Punset:
…a la física, la química, etc.

Sam Harris:
¡O simplemente a las transacciones diarias!

Eduard Punset:
Las transacciones diarias

Sam Harris:
¿Sabes? Como la compraventa de casas... Valoramos la sinceridad, valoramos que la confianza de alguien se corresponda con las pruebas de las que dispone... a las personas que están totalmente seguras de cosas para las que no hay pruebas, en cualquier otro ámbito de su vida…

Eduard Punset:
…las apartamos

Sam Harris:
Las discriminamos rápidamente, nadie les pide que formen parte de la Junta Directiva, nadie... les llama para pedirles consejo sobre asuntos importantes... esto pasa en medicina, pasa en el sector inmobiliario... pero con la religión, con la religión, que impregna la política, nos regimos por criterios totalmente distintos.

Eduard Punset:
Sam, y lo fascinante es que, después de todo esto que dices, después de esta argumentación, afirmas: «¿por qué no miramos al misticismo oriental?». Me gustaría que lo comentaras. ¿Por qué? ¿Qué tiene el misticismo oriental que lo diferencie de las religiones occidentales, pensando en el futuro?

Sam Harris:
Bueno, realmente, la diferencia, en muchos casos, estriba en la proporción. No es que no pueda encontrarse en el misticismo occidental o en las tradiciones contemplativas occidentales, pero hay mucho más rigor, mucha más riqueza metodológica y teórica en Oriente, y los motivos históricos de esto creo que están relacionados con la dependencia, el énfasis en la fe, que encontramos en los monoteísmos occidentales. Mientras que lo que encontramos en el misticismo oriental, especialmente en el budismo, es una metodología muy rigurosa para la introspección. Encontramos una tradición de 2000-2500 años en la que la gente utiliza métodos de meditación que pueden practicarse sin necesidad de presuposiciones descabelladas; es decir, realmente puedes aprender a meditar y observar sus efectos sin creer en nada que tenga pocas pruebas. Los hechos demuestran que esto es así. No es tan fácil rezarle a Jesús sin creer en algo que no se puede demostrar. Pero en cambio puedes aprender a meditar en el sentido budista sin la necesidad de creer,
Claro que también hay mucha superstición y palabrería, también hay mucha vacuidad, mucha religión sobre eso. En cierta medida la sabiduría de la gente como el Buda ha quedado atrapada en el budismo, atrapada en otras tradiciones orientales en torno a las cuales ha crecido una religión... pero lo que afirmo en mi libro es que los científicos occidentales deberían interesarse en esta variedad de experiencias que los místicos y otros contemplativos han descrito, y deberían separarlo de toda la terminología religiosa y explorar simplemente la esfera de la experiencia humana de modo científico. Y hacerlo de un modo personal, es decir, haciendo la práctica ellos mismos, y también de un modo experimental y de funcionamiento, como ya se está haciendo. ¿Sabes? Se lleva a monjes a un laboratorio y se explora su cerebro…

Eduard Punset:


Sam Harris:
Pero además estamos organizando un retiro espiritual para el próximo enero, en el que participarán científicos, un centenar de científicos harán una semana de meditación en silencio, y esto es algo que posiblemente se haga por primera vez. Tendremos a cien neurocientíficos y científicos cognitivos en un contexto de retiro espiritual, les enseñaremos a meditar, estarán durante una semana meditando en silencio, practicando de 12 a 18 horas diarias en silencio, ¡y luego tendrán que hablar sobre la relevancia de esto para su estudio de la mente humana! ¡Tal vez descubran que no es relevante! Pero merece la pena, por lo menos, analizarlo...

Bloque 4
Eduard Punset:
¿Y desde la perspectiva de la neurología? Es decir, tal vez obtengamos algo de la meditación, del misticismo oriental, tal vez obtengamos alguna pista de cómo funciona todo esto. Pero mirando al futuro, ¿hay algún nuevo desarrollo? Habéis hecho muchas exploraciones, por ejemplo, gammagrafías cerebrales… ¿hay algo nuevo que pueda hacernos decir: «¡no seamos tan pesimistas como Sam Harris ahora mismo!» ¿o no hay demasiado por lo que alegrarse todavía?

Sam Harris:
Bueno, me parece que la relevancia de la neurociencia en todo esto es, como mucho, marginal, en cuanto a cambiar verdaderamente el discurso político y cambiar las relaciones entre sociedades. Es decir, los neurocientíficos no son las primeras personas a las que se acude para solventar las divisiones del planeta entre el mundo musulmán y el Occidente cristiano...
Pero, en última instancia, creo que hay un punto de contacto, porque lo que queremos es entender la felicidad humana. Es decir, todos estamos buscando la felicidad. La diferencia entre la felicidad y el sufrimiento está realmente en pleno centro de las preocupaciones de todos, y constituye el centro de nuestras preocupaciones a la hora de hablar sobre cómo podemos organizar mejor nuestra sociedad. Y, en la medida en la que entendamos la felicidad humana en el ámbito del cerebro, creo que seremos capaces de afirmar cosas muy rigurosas, incontestables, finalmente, sobre cómo deben vivir las personas y qué deben creer, y cómo utilizar su atención… Es decir, algo que afirmo en mi libro es que la ética realmente... no debe analizarse como el arte, una esfera de la invención humana... la ética, creo yo, es un terreno... mucho más parecido a la física: un terreno de descubrimiento, en el que descubriremos las leyes psicofísicas que subyacen en la felicidad humana. Y descubriremos que no todos los sistemas políticos, no todos los comportamientos humanos, son adecuados éticamente para…

Eduard Punset:
La felicidad

Sam Harris:
Y alguien tendrá que ganar la discusión, ¿sabes? Tanto si es de aquí a 10 años como de aquí a un siglo, nos estamos convirtiendo en una civilización global, ¡y alguien tendrá que ganar la discusión sobre cómo es mejor vivir!

Bloque Extra
Sam Harris:
La situación es que, tomemos mi país, los Estados Unidos, por un momento, literalmente el 44% de los estadounidenses creen que Jesús volverá a la Tierra, bajará literalmente de las nubes como un superhéroe para salvar el mundo, en algún momento de su vida, en algún momento en los próximos 50 años. El 22% de los estadounidenses afirman estar seguros de que esto es verdad; y otro 22% cree que posiblemente sea verdad. En los próximos 50 años.

Nuevo libro advierte del peligro de la fe llevada a la política
Una obra polémica que caricaturiza las diferentes creencias religiosas

La fe puede justificarlo todo, por lo que debe permanecer lejos de la política. Este argumento se desprende del último libro publicado por el filósofo Sam Harris, y que arrasa en las listas de ventas de Estados Unidos. Harris advierte en él del peligro que existe en la relación entre religión y violencia, y afirma que la fe influye demasiado en la vida pública estadounidense. Para Harris, la política no puede someterse jamás a las creencias religiosas que, aunque irracionales, no suelen ser cuestionadas. Se asumen sin más y, por tanto, deben mantenerse al margen de la política porque pueden justificar cualquier acción. Para Harris, la religión está fragmentando la sociedad humana a nivel global, y éste es un peligro que podría acabar con todo lo que hemos construido. Por Yaiza Martínez.

Sam Harris), autor de los bestsellers estadounidenses, The End of Faith y Letter to a Christian Nation, es un filósofo licenciado por la Universidad de Standford y especializado en tradiciones religiosas orientales y occidentales, que en la actualidad trabaja en el campo de la neurociencia para desentrañar los mecanismos cerebrales de las creencias.

Su lucha social se ha centrado en los últimos años en advertir acerca del peligro que supone la religión en las sociedades modernas, el riesgo que implica que creencias irracionales –no demostrables- se usen para tomar decisiones políticas.

Desde este punto de vista, su útlimo libro, Letter to a Christian Nation, ofrece con argumentos racionales una refutación de las creencias que forman el núcleo del cristianismo fundamentalista, trata de temas actuales como el diseño inteligente o la investigación con células madre o la peligrosa relación entre religión y violencia. Asimismo, advierte de la influencia que la fe ejerce en la vida pública de Estados Unidos.

Dentro de la obra, en una “Nota a los lectores”, Harris señala que el 44% de la población norteamericana está convencida de que Jesús va a volver en algún momento de los próximos 50 años para juzgar a los vivos y a los muertos, y que ése será el fin de los tiempos. Con semejante número de personas con creencias tan apocalípticas, se pregunta Harris, ¿cómo podrán estos creyentes ayudar a crear un futuro perdurable para todos?

Si algunos de los miembros del gobierno estadounidense realmente tiene fe en esta profecía, el riesgo aumenta: la política no debería bajo ningún pretexto estar sometida a las creencias religiosas, sino que debería mantenerse al margen de éstas. Los fundamentalismos ya no son ninguna broma ni una simple opción a mantener en la privacidad: Harris trata de dar cuenta de la peligrosidad que implican al pasar al terreno de las decisiones políticas, y pide que los intelectuales no se mantengan al margen de la crítica a la religión como fuente de daños públicos, sino que utilicen sus conocimientos para concienciar a la población.

De los primeros en las listas

Letter to a Christian Nation está en los primeros puestos de las listas de ventas de libros en Estados Unidos, acompañando con sus ideas a las de otros famosos y contestatarios ateos, como Richard Dawkins, que ven que este país viola los derechos humanos en nombre de Dios.

Por eso, Harris señala que ésta es una cuestión urgente. Hijo de una madre judía y un padre cuáquero, el autor afirma que la fe en Dios, en cualquier Dios, es irracional como mínimo y, en el peor de los casos, puede resultar devastadora para la sociedad humana.

Este segundo libro que ha escrito es una respuesta a las cartas que recibió como consecuencia de la publicación de The End of Faith, en las que los cristianos le reprochaban que no creyese en Dios. Para él, la religión nos está fragmentándonos a nivel global.

La polarización religiosa forma parte de muchos de los conflictos mundiales, incluyendo los de Israel e Irán. Sin embargo, esto nunca se discute, declaró Harris para la agencia Reuters, ya que poca gente llama a las cosas por su nombre.

Renunciar a la fe

Harris no tiene nada en contra de las iglesias ni las sinagogas, ni contra las celebraciones religiosas. Sin embargo, como otros intelectuales ateos de Estados Unidos, piensa que se debe reaccionar contra la relación entre la religión y la política. Las actuaciones de la administración Bush, el fracaso de la separación entre Iglesia y Estado, y el conflicto aparentemente interminable con Oriente Medio, están haciendo que la opinión pública estadounidense se sienta realmente molesta.

Para Harris, la solución pasa porque renunciemos a la fe, si queremos que la violencia religiosa no acabe con nuestra civilización. Con este argumento radical afronta una problemática que, según él, está originada por una irracionalidad que justifica cualquier cosa.

Harris señala que Occidente se asombra por las barbaridades que pueden llegar a hacer los islamistas radicales y permanece impávido ante el daño que originan nuestros propios mitos religiosos, cuando ambos comportamientos vienen igualmente dirigidos por un la fe en un Dios imaginario.

Harris teme los efectos de esta fe sobre el mundo, lo que le ha llevado incluso a estudiar el cerebro humano, con la intención de combinar la neurociencia y la filosofía para intentar comprender qué nos hace mantener nuestras creencias o ser incrédulos.

Creencias y política

En una entrevista realizada por Eduardo Punset a Sam Harris para el programa de televisión española Redes a finales del año pasado, Harris señaló que las creencias religiosas nunca son cuestionadas del mismo modo que otros tipos de creencias, nadie exige motivos fundamentados para validar cualquier tipo de fe.

Harris se alarma de que la fe en Dios llegue a impulsar a los senadores de Estados Unidos con respecto a las políticas a aplicar.

En la mayoría de los países, señaló en dicha entrevista, se educa a los niños para que acepten las proposiciones religiosas sin cuestionarlas. Eso hace que estemos dispuestos a cuestionarnos cualquier creencia – incluso los fundamentalistas religiosos son extremadamente lógicos en otras áreas de sus vidas- menos las religiosas. Y de ahí viene el peligro, porque éstas pueden justificarlo todo.

De la misma manera que un terrorista suicida cree que inmolándose irá directo al paraíso tras su muerte, uno acepta que se conquisten países en los que morirán miles de inocentes porque “Dios está de nuestro lado”. Ambas ideas, igual de irracionales y basadas en creencias dogmáticas, tienen resultados igualmente nefastos para la humanidad.

Es decir, que la fe no queda confinada sólo al campo de la religión, sino que actualmente repercute en la política social y en los conflictos interculturales, porque la gente que cree en ello realmente piensa que sus interpretaciones del mundo son totalmente correctas.

Amplias críticas

La obra de Harris ha sido ampliamente criticada, especialmente por personalidades creyentes. Se le acusa de caricaturizar las diferentes religiones, desde el Islam al Judaísmo y el Cristianismo, de las que destaca únicamente sus aspectos negativos, sin valorar las aportaciones socialmente constructivas de las creencias religiosas. También se ha destacado su intransigencia hacia la fe, potencialmente capaz de generar tanto daño como los fanatismos religiosos.

Por otra parte, Harris ignora además la inmensa aportación crítica que, especialmente dentro del cristianismo, se está haciendo para frenar el auge de los fundamentalismos, conectando religión con ciencia y cultura moderna. Hoy en día religión no debe identificarse sólo con "fundamentalismo", aunque en ocasiones, quizá demasiadas, sea correcto hacerlo.

martes 31 Octubre 2006
Yaiza Martínez
Artículo leído 2378 veces

Manifiesto Ateísta de Sam Harris
Material de Autor
Página 1 de 4
Nota del Editor: En una época en que la religión fundamentalista ejerce una influencia sin precedentes en los niveles más elevados del gobierno de los Estados Unidos, y en que el terror de origen religioso domina el escenario mundial, Sam Harris argumenta que la tolerancia \"progresista\" hacia la irracionalidad basada en la fe es una amenaza tan grande como la religión misma. Harris, graduado en filosofía por la Universidad de Stanford, ha estudiado las religiones orientales y occidentales, y ha obtenido el premio Pen Award 2004 de no ficción por The End of Faith, una obra que examina y pulveriza implacablemente los absurdos de la religión organizada. Truthdig.com pidió a Harris que escribiera un documento para explicar su tesis de que la creencia en Dios, así como el intento de aplacar a los religiosos extremistas de todas las creencias por parte de los moderados, ha sido y sigue siendo la mayor amenaza para la paz mundial y un asalto continuado a la razón. En algún lugar del mundo un hombre ha secuestrado a una niña. Pronto la violará, la torturará y la asesinará. Si una atrocidad de esta clase no ocurre precisamente en este momento, ocurrirá en unas horas, o a lo sumo en unos días. Tal es el grado de confianza que podemos extraer de las leyes estadísticas que gobiernan las vidas de 6 mil millones de seres humanos. La misma estadística sugiere también que los padres de estas niñas creen en este mismo instante que un Dios omnipotente e infinitamente bondadoso cuida de ellos y de su familia. ¿Tienen alguna razón para creer esto? Es más, ¿está bien que lo crean?

La respuesta a ambas preguntas es muy clara: NO.

Todo el ateísmo está contenido en la anterior respuesta. El ateísmo no es una filosofía; no es ni siquiera una opinión sobre el mundo; es simplemente el rechazo a negar lo evidente. Por desgracia, vivimos en un mundo en el que, por principio, lo evidente se pasa por alto. Lo evidente debe ser observado, vuelto a observar y defendido. Se trata de un trabajo ingrato. Lleva consigo una aureola de petulancia e insensibilidad. Además es un trabajo que el ateo no necesita.

Es preciso señalar que nadie necesita identificarse como un no-astrólogo o un no-alquimista. Por consiguiente, no tenemos ningún nombre para definir a las personas que niegan la validez de estas pseudo-disciplinas. De la misma forma, el ateísmo es un término que ni siquiera debería existir. El ateísmo no es más que la protesta manifestada por la gente razonable en presencia del dogma religioso. El ateo es simplemente una persona que cree que los 260 millones de americanos (el 87 % de la población) que afirman no dudar jamás de la existencia de Dios son los que están obligados a presentar pruebas de su existencia y, ciertamente, de su benevolencia, considerando la destrucción implacable de seres humanos inocentes de la que somos testigos a diario en el mundo. Sólo el ateo aprecia lo misteriosa que es nuestra presente situación: la mayor parte de los seres humanos creen en un Dios que, en todos los aspectos, es tan fantástico como los dioses del Olimpo; ninguna persona, independientemente de sus méritos y capacidades, puede acceder a un cargo público en los Estados Unidos si no afirma estar totalmente convencida de que ese Dios existe; y una gran parte de la política pública de nuestro país responde a tabúes religiosos y a supersticiones propias de una teocracia medieval. Nuestra circunstancia es abyecta, indefendible y aterradora. Podría incluso resultar graciosa si lo que estuviera en juego no fuera tan importante.

Vivimos en un mundo donde todas las cosas, buenas y malas, finalmente resultan destruidas por el cambio. Los padres pierden a sus hijos y los hijos a sus padres. Los maridos y las esposas se separan en un instante, para no reencontrarse jamás. Los amigos se apartan unos de otros con celeridad, sin saber que no volverán a verse. Esta vida, cuando se inspecciona con un amplio vistazo, presenta poco más que un enorme espectáculo de pérdidas. La mayoría de la gente de este mundo, sin embargo, se imagina que existe una cura para todo lo anterior. Si vivimos correctamente --no necesariamente de manera ética, sino dentro del marco de ciertas creencias antiguas y de comportamientos estereotipados-- conseguiremos todo lo que queramos después de morir. Cuando finalmente nuestros cuerpos nos fallen, tan sólo nos desharemos de nuestro lastre corpóreo para viajar a una tierra donde nos reuniremos con todas las personas a las que amábamos cuando vivíamos. Por supuesto, la gente demasiado racional y demás chusma serán excluidas de ese lugar feliz, y los que hayan suspendido su incredulidad mientras vivían será libres de disfrutar de dicho lugar para toda la eternidad.

Vivimos en un mundo lleno de sorpresas inimaginables --desde la energía de fusión que hace que el sol brille, hasta las consecuencias genéticas y evolutivas de esta danza luminosa sobre la Tierra a lo largo de los eones-- y, a pesar de todo, el Paraíso se conforma a nuestros intereses más superficiales con la misma comodidad que un crucero por el Caribe. Lo anterior resulta extraordinariamente curioso. Si uno no supiera nada del asunto, pensaría que el hombre, en su temor a perder todo aquello que le gusta, había creado el Cielo, con su Dios de portero, a su propia imagen y semejanza.

Consideremos la destrucción que el Huracán Katrina trajo sobre Nueva Orleans. Más de mil personas murieron, decenas de miles perdieron todos sus bienes terrenales, y casi un millón fueron desplazadas. Es casi seguro que prácticamente toda persona que vivía en Nueva Orleans en el momento de la tragedia del Katrina creía en un Dios omnipotente, omnisciente y compasivo. ¿Pero qué hacía Dios mientras un huracán arrasaba su ciudad? Seguramente oyó los rezos de los ancianos y las mujeres que huían de la crecida de las aguas buscando la seguridad de sus azoteas, sólo para ahogarse lentamente en éstas. Eran personas de fe. Eran hombres y mujeres buenos que habían rezado durante toda su vida. Sólo el ateo tiene el coraje de admitir lo evidente: esta pobre gente murió hablando con un amigo imaginario.

Desde luego, hubo claros signos de que una tormenta de dimensiones bíblicas golpearía a Nueva Orleans, y la respuesta humana al consiguiente desastre fue trágicamente inepta. Pero fue inepta sólo a la luz de la ciencia. Los signos del avance del Katrina fueron extraídos de la Naturaleza muda a través de cálculos meteorológicos y de imágenes vía satélite. Dios no habló a nadie de sus proyectos. Si los residentes de Nueva Orleans se hubieran contentado con confiar en la caridad del Señor, no se hubieran enterado de que un huracán asesino se abatía sobre ellos hasta sentir en sus caras las primeras ráfagas de viento. Sin embargo, una encuesta realizada por el Washington Post reveló que el 80 % de los sobrevivientes del Katrina afirmaban que el acontecimiento había reforzado su fe en Dios.
Mientras el Huracán Katrina devoraba Nueva Orleans, casi mil peregrinos chiítas eran pisoteados hasta morir en un puente de Irak. No hay duda de que estos peregrinos creían vigorosamente en el Dios del Corán: sus vidas estaban organizadas en torno al hecho indiscutible de su existencia; sus mujeres caminaban veladas delante de él; sus hombres se mataban entre sí con regularidad por interpretaciones rivales de su palabra. Sería notable que un solo superviviente de esta tragedia perdiera su fe. Es más probable que los supervivientes se imaginen que ellos fueron salvados por la gracia de Dios.

Sólo el ateo reconoce el narcisismo y el autoengaño ilimitados de quien se cree \"salvado por Dios\". Sólo el ateo comprende lo moralmente rechazable que es el hecho de que los supervivientes de una catástrofe se crean salvados por el amor de Dios, mientras este mismo Dios ha ahogado a niños en sus cunas. Puesto que el ateo se niega a disfrazar la realidad del sufrimiento del mundo con una empalagosa fantasía de vida eterna, el ateo siente en sus carnes lo preciosa que es la vida ---y qué terrible desgracia es realmente que millones de seres humanos sufran el más terrible menoscabo de su felicidad por ninguna razón en absoluto.

Es inevitable preguntarse cuán enorme y gratuita debe ser una catástrofe para que sacuda la fe del mundo. El Holocausto nazi no lo hizo. Tampoco el genocidio de Ruanda, aunque hubiera sacerdotes armados con machetes entre los autores. Quinientos millones de personas murieron de viruela en el siglo XX, muchos de ellos niños. Los caminos de Dios son ciertamente inescrutables. Parece que cualquier hecho, no importa lo desgraciado que sea, puede ser compatible con la fe religiosa. En los asuntos de la fe, hemos perdido cualquier tipo de contacto con la realidad.

Desde luego, las personas de fe afirman regularmente que Dios no es responsable del sufrimiento humano. ¿Pero de qué otro modo podemos entender la afirmación de que Dios es a la vez omnisciente y omnipotente? No hay ningún otro modo de entender el asunto, y es hora de que los seres humanos cuerdos lo asuman. Se trata del problema histórico de la teodicea, que deberíamos considerar ya resuelto. Si Dios existe, no puede hacer nada para detener las más terribles calamidades o no se preocupa por hacerlo. Dios, por lo tanto, es impotente o malvado. Los lectores piadosos realizarán ahora la siguiente pirueta: Dios no puede ser juzgado por las simples normas humanas de moralidad. Pero, desde luego, las normas humanas de moralidad son precisamente las que los fieles emplean en primer lugar para establecer la bondad de Dios. Y cualquier Dios que se preocupe por algo tan trivial como el matrimonio gay, o el nombre por el que los fieles se dirigen a él durante el rezo, no es tan inescrutable como parece. Si existiera, el Dios de Abrahám sería bastante despreciable: no sólo sería indigno de la inmensidad de la creación, sino que sería indigno hasta del propio ser humano.

Hay otra posibilidad, desde luego, y es a la vez la más razonable y la menos odiosa: el Dios bíblico es una ficción. Como ha observado Richard Dawkins, todos somos ateos en lo que concierne a Zeus y Thor. Sólo el ateo ha comprendido que el dios bíblico no es en absoluto diferente de Zeus o de Thor. Por consiguiente, sólo el ateo es lo bastante compasivo para considerar la profundidad del sufrimiento humano en toda su abrumadora realidad. Es terrible que muramos y perdamos todo lo que nos gusta; es doblemente terrible que tantos seres humanos sufran innecesariamente mientras viven. Que gran parte de este sufrimiento pueda ser atribuido directamente a la religión --a los odios religiosos, las guerras religiosas, las ilusiones religiosas y las luchas religiosas por recursos escasos-- es lo que hace del ateísmo una necesidad moral e intelectual. Es una necesidad, sin embargo, que sitúa al ateo en los márgenes de la sociedad. El ateo, sólo por mantenerse en contacto con la realidad, aparece vergonzosamente alejado de la vida de fantasía propia de sus vecinos.





Manifiesto Ateísta de Sam Harris
Material de Autor
Página 1 de 4
Nota del Editor: En una época en que la religión fundamentalista ejerce una influencia sin precedentes en los niveles más elevados del gobierno de los Estados Unidos, y en que el terror de origen religioso domina el escenario mundial, Sam Harris argumenta que la tolerancia \"progresista\" hacia la irracionalidad basada en la fe es una amenaza tan grande como la religión misma. Harris, graduado en filosofía por la Universidad de Stanford, ha estudiado las religiones orientales y occidentales, y ha obtenido el premio Pen Award 2004 de no ficción por The End of Faith, una obra que examina y pulveriza implacablemente los absurdos de la religión organizada. Truthdig.com pidió a Harris que escribiera un documento para explicar su tesis de que la creencia en Dios, así como el intento de aplacar a los religiosos extremistas de todas las creencias por parte de los moderados, ha sido y sigue siendo la mayor amenaza para la paz mundial y un asalto continuado a la razón. En algún lugar del mundo un hombre ha secuestrado a una niña. Pronto la violará, la torturará y la asesinará. Si una atrocidad de esta clase no ocurre precisamente en este momento, ocurrirá en unas horas, o a lo sumo en unos días. Tal es el grado de confianza que podemos extraer de las leyes estadísticas que gobiernan las vidas de 6 mil millones de seres humanos. La misma estadística sugiere también que los padres de estas niñas creen en este mismo instante que un Dios omnipotente e infinitamente bondadoso cuida de ellos y de su familia. ¿Tienen alguna razón para creer esto? Es más, ¿está bien que lo crean?

La respuesta a ambas preguntas es muy clara: NO.

Todo el ateísmo está contenido en la anterior respuesta. El ateísmo no es una filosofía; no es ni siquiera una opinión sobre el mundo; es simplemente el rechazo a negar lo evidente. Por desgracia, vivimos en un mundo en el que, por principio, lo evidente se pasa por alto. Lo evidente debe ser observado, vuelto a observar y defendido. Se trata de un trabajo ingrato. Lleva consigo una aureola de petulancia e insensibilidad. Además es un trabajo que el ateo no necesita.

Es preciso señalar que nadie necesita identificarse como un no-astrólogo o un no-alquimista. Por consiguiente, no tenemos ningún nombre para definir a las personas que niegan la validez de estas pseudo-disciplinas. De la misma forma, el ateísmo es un término que ni siquiera debería existir. El ateísmo no es más que la protesta manifestada por la gente razonable en presencia del dogma religioso. El ateo es simplemente una persona que cree que los 260 millones de americanos (el 87 % de la población) que afirman no dudar jamás de la existencia de Dios son los que están obligados a presentar pruebas de su existencia y, ciertamente, de su benevolencia, considerando la destrucción implacable de seres humanos inocentes de la que somos testigos a diario en el mundo. Sólo el ateo aprecia lo misteriosa que es nuestra presente situación: la mayor parte de los seres humanos creen en un Dios que, en todos los aspectos, es tan fantástico como los dioses del Olimpo; ninguna persona, independientemente de sus méritos y capacidades, puede acceder a un cargo público en los Estados Unidos si no afirma estar totalmente convencida de que ese Dios existe; y una gran parte de la política pública de nuestro país responde a tabúes religiosos y a supersticiones propias de una teocracia medieval. Nuestra circunstancia es abyecta, indefendible y aterradora. Podría incluso resultar graciosa si lo que estuviera en juego no fuera tan importante.

Vivimos en un mundo donde todas las cosas, buenas y malas, finalmente resultan destruidas por el cambio. Los padres pierden a sus hijos y los hijos a sus padres. Los maridos y las esposas se separan en un instante, para no reencontrarse jamás. Los amigos se apartan unos de otros con celeridad, sin saber que no volverán a verse. Esta vida, cuando se inspecciona con un amplio vistazo, presenta poco más que un enorme espectáculo de pérdidas. La mayoría de la gente de este mundo, sin embargo, se imagina que existe una cura para todo lo anterior. Si vivimos correctamente --no necesariamente de manera ética, sino dentro del marco de ciertas creencias antiguas y de comportamientos estereotipados-- conseguiremos todo lo que queramos después de morir. Cuando finalmente nuestros cuerpos nos fallen, tan sólo nos desharemos de nuestro lastre corpóreo para viajar a una tierra donde nos reuniremos con todas las personas a las que amábamos cuando vivíamos. Por supuesto, la gente demasiado racional y demás chusma serán excluidas de ese lugar feliz, y los que hayan suspendido su incredulidad mientras vivían será libres de disfrutar de dicho lugar para toda la eternidad.

Vivimos en un mundo lleno de sorpresas inimaginables --desde la energía de fusión que hace que el sol brille, hasta las consecuencias genéticas y evolutivas de esta danza luminosa sobre la Tierra a lo largo de los eones-- y, a pesar de todo, el Paraíso se conforma a nuestros intereses más superficiales con la misma comodidad que un crucero por el Caribe. Lo anterior resulta extraordinariamente curioso. Si uno no supiera nada del asunto, pensaría que el hombre, en su temor a perder todo aquello que le gusta, había creado el Cielo, con su Dios de portero, a su propia imagen y semejanza.

Consideremos la destrucción que el Huracán Katrina trajo sobre Nueva Orleans. Más de mil personas murieron, decenas de miles perdieron todos sus bienes terrenales, y casi un millón fueron desplazadas. Es casi seguro que prácticamente toda persona que vivía en Nueva Orleans en el momento de la tragedia del Katrina creía en un Dios omnipotente, omnisciente y compasivo. ¿Pero qué hacía Dios mientras un huracán arrasaba su ciudad? Seguramente oyó los rezos de los ancianos y las mujeres que huían de la crecida de las aguas buscando la seguridad de sus azoteas, sólo para ahogarse lentamente en éstas. Eran personas de fe. Eran hombres y mujeres buenos que habían rezado durante toda su vida. Sólo el ateo tiene el coraje de admitir lo evidente: esta pobre gente murió hablando con un amigo imaginario.

Desde luego, hubo claros signos de que una tormenta de dimensiones bíblicas golpearía a Nueva Orleans, y la respuesta humana al consiguiente desastre fue trágicamente inepta. Pero fue inepta sólo a la luz de la ciencia. Los signos del avance del Katrina fueron extraídos de la Naturaleza muda a través de cálculos meteorológicos y de imágenes vía satélite. Dios no habló a nadie de sus proyectos. Si los residentes de Nueva Orleans se hubieran contentado con confiar en la caridad del Señor, no se hubieran enterado de que un huracán asesino se abatía sobre ellos hasta sentir en sus caras las primeras ráfagas de viento. Sin embargo, una encuesta realizada por el Washington Post reveló que el 80 % de los sobrevivientes del Katrina afirmaban que el acontecimiento había reforzado su fe en Dios.
Mientras el Huracán Katrina devoraba Nueva Orleans, casi mil peregrinos chiítas eran pisoteados hasta morir en un puente de Irak. No hay duda de que estos peregrinos creían vigorosamente en el Dios del Corán: sus vidas estaban organizadas en torno al hecho indiscutible de su existencia; sus mujeres caminaban veladas delante de él; sus hombres se mataban entre sí con regularidad por interpretaciones rivales de su palabra. Sería notable que un solo superviviente de esta tragedia perdiera su fe. Es más probable que los supervivientes se imaginen que ellos fueron salvados por la gracia de Dios.

Sólo el ateo reconoce el narcisismo y el autoengaño ilimitados de quien se cree \"salvado por Dios\". Sólo el ateo comprende lo moralmente rechazable que es el hecho de que los supervivientes de una catástrofe se crean salvados por el amor de Dios, mientras este mismo Dios ha ahogado a niños en sus cunas. Puesto que el ateo se niega a disfrazar la realidad del sufrimiento del mundo con una empalagosa fantasía de vida eterna, el ateo siente en sus carnes lo preciosa que es la vida ---y qué terrible desgracia es realmente que millones de seres humanos sufran el más terrible menoscabo de su felicidad por ninguna razón en absoluto.

Es inevitable preguntarse cuán enorme y gratuita debe ser una catástrofe para que sacuda la fe del mundo. El Holocausto nazi no lo hizo. Tampoco el genocidio de Ruanda, aunque hubiera sacerdotes armados con machetes entre los autores. Quinientos millones de personas murieron de viruela en el siglo XX, muchos de ellos niños. Los caminos de Dios son ciertamente inescrutables. Parece que cualquier hecho, no importa lo desgraciado que sea, puede ser compatible con la fe religiosa. En los asuntos de la fe, hemos perdido cualquier tipo de contacto con la realidad.

Desde luego, las personas de fe afirman regularmente que Dios no es responsable del sufrimiento humano. ¿Pero de qué otro modo podemos entender la afirmación de que Dios es a la vez omnisciente y omnipotente? No hay ningún otro modo de entender el asunto, y es hora de que los seres humanos cuerdos lo asuman. Se trata del problema histórico de la teodicea, que deberíamos considerar ya resuelto. Si Dios existe, no puede hacer nada para detener las más terribles calamidades o no se preocupa por hacerlo. Dios, por lo tanto, es impotente o malvado. Los lectores piadosos realizarán ahora la siguiente pirueta: Dios no puede ser juzgado por las simples normas humanas de moralidad. Pero, desde luego, las normas humanas de moralidad son precisamente las que los fieles emplean en primer lugar para establecer la bondad de Dios. Y cualquier Dios que se preocupe por algo tan trivial como el matrimonio gay, o el nombre por el que los fieles se dirigen a él durante el rezo, no es tan inescrutable como parece. Si existiera, el Dios de Abrahám sería bastante despreciable: no sólo sería indigno de la inmensidad de la creación, sino que sería indigno hasta del propio ser humano.

Hay otra posibilidad, desde luego, y es a la vez la más razonable y la menos odiosa: el Dios bíblico es una ficción. Como ha observado Richard Dawkins, todos somos ateos en lo que concierne a Zeus y Thor. Sólo el ateo ha comprendido que el dios bíblico no es en absoluto diferente de Zeus o de Thor. Por consiguiente, sólo el ateo es lo bastante compasivo para considerar la profundidad del sufrimiento humano en toda su abrumadora realidad. Es terrible que muramos y perdamos todo lo que nos gusta; es doblemente terrible que tantos seres humanos sufran innecesariamente mientras viven. Que gran parte de este sufrimiento pueda ser atribuido directamente a la religión --a los odios religiosos, las guerras religiosas, las ilusiones religiosas y las luchas religiosas por recursos escasos-- es lo que hace del ateísmo una necesidad moral e intelectual. Es una necesidad, sin embargo, que sitúa al ateo en los márgenes de la sociedad. El ateo, sólo por mantenerse en contacto con la realidad, aparece vergonzosamente alejado de la vida de fantasía propia de sus vecinos.

viernes, mayo 11

ASUSTARSE CON EL CUERO



Con el asunto de las vacaciones suntuosas de Sarkozy, nos pasa como al cazador que mata tigres y luego se asusta con el cuero.
En efecto, montar en cólera porque Sarkozy se ha ido de vacaciones en un avión privado y un enorme yate de 60 metros de eslora, es asustarse con el cuero. Si es sabido que el gran capital y los políticos de derecha tienen un matrimonio bien habido sobre todo desde el
siglo XVII.

Precisamente en Francia ese siglo mostró la buena liga entre el capital y la política, cuando se trata de tirar cortinas de humo en lo social y religioso. En la
España de la ilustración liberal, el Rey no era sujeto de las leyes.
Que Sarkozy defienda su actitud diciendo que no les ha costado un céntimo a los contribuyentes. Es decir la verdad para engañar. Propio de los políticos sinuosos del siglo XX pero con muchos seguidores en la actualidad. Los dueños del mundo son “solutus legibus” y con los años este espíritu ha de calar imperceptiblemente dentro de la población. Un campesino colombiano sabe que él ha de servir a su señor, porque así lo ha querido Dios, y si su señor lo quiere, puede disponer incluso de su vida. Así lo ha querido Dios. Pero los políticos modernos han de encontrar discursos alternativos para causar esa impresión que tiene el campesino colombiano.
Un indignado Sarkosy no ve porqué alguien puede sentirse ofendido si él no ha robado a nadie y el costo de sus suntuosas vacaciones las ha hecho un desprendido y desinteresado millonario. En el fondo lo que no ve claro es que este mundo moderno ya no permite a los elegidos de Dios ser “solutus legibus” y encima la modernidad ha permitido que en Europa no se pueda pensar como un campesino colombiano, en un mundo donde su jefe sí está por encima de las leyes.

De alguna manera el político moderno que gusta retozar en las dependencias de los muy ricos, ha de expresarlo de otra manera.

La vida suntuosa es la meta de quienes hacen política desde la óptica reaccionaria. El político que se autodenomina “liberal” como Zaplana, quien dijo, y eso consta en una grabación que no ha sido admitida en juicio porque no fue autorizada por un juez, que estaba en política para “forrarse” (término español que indica obtener riquezas, forrarse de oro)
Zaplana dio premios a “el pocero”, un semidelincuente metido a empresario del ladrillo, con yates de lujo como el usado por Sarkozy, y usado asiduamente por el portavoz del Partido Popular Español.
Los aviones privados también son un llamativo juguete de los políticos amigos de la vida de lujo. Ese aspecto lo trataré más adelante.
En un mundo donde la gran mayoría de sus 6.000 millones de habitantes viven con menos de 2 dolares diarios, las vacaciones de Zaplna ó Sarkozy no parecen políticamente correctas. Así que hay que mostrarlo de otra manera. El nuevo jefe galo ha dicho que no ve controversia en este caso y que no piensa disculparse por esto, en un ejercicio aznariano de soberbia e hipocresía.

Otro político “liberal”, en esta ocasión mujer, es la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguierre, supuestamente de sangre azul por matrimonio con un noble, que ha trabajado en política para organizar terrenos y vías de comunicación que favorecen a sus familiares.

Estos “liberales”, próximos a personajes de los partidos de extrema derecha saben que tienen que oponerse a una mayoría que vota en las elecciones y que no estaría de acuerdo con sus deseos codiciosos. En el terreno de los neoliberales, la forma de presentar las cosas es muy importante, pues saben que mucha población que les vota ó que podría votarles son presas del vértigo que causan estas noticias. La pistola humeante sin cadáver a la vista.

Esto se ha de solventar por dos vías. Una política y otra de hechos consumados.
En toda Europa, la vía política es ir encerrando a la población para dirigirlos hacia dos únicas salidas. Por una salida no ganan. Por la otra, pierden. Es la ingeniería social a la que estamos abocados. Te hacen ver rojo lo que es azul prusiano y si protestas eres reo de otra maldad.

Los polacos hacen leyes para provocar a los rusos cuando ya no existe el partido comunista que manda en Rusia. Es decir, enemigos inexistentes.
En España, se trabaja con
documentos y “pruebas” inexistentes. Para ello han ordenado al antiguo jefe nacional de la policía en la época de Aznar y actual eurodiputado a inventar pruebas que con muy mala suerte por su parte se ha demostrado que son falsas en el juicio que se sigue en Madrid por los atentados terroristas del 11 de marzo del 2004.
Para intentar meter al gobierno de Zapatero en un enredo con sus subordinados, El dimitido director de la Comisión del Mercado de Valores, el señor Conthe, acusó a sus compañeros de estar trabajando con la presidencia del gobierno para destituir a un director de un gran banco.
Esos documentos probatorios no existen, pero se ha hecho el mayor ruido posible, y el español medio ya está perdido, es decir que ha caído en la trampa según la cual, cuando los políticos de derecha son descubiertos, se dice que “todos son iguales” a ver si el desprestigio cae por igual a todos, incluso a los políticos de izquierda. Conthe y Diaz de Mera son el tipo de soldados que saben cuando sacrificarse por su grupo aún a riesgo de hacer el ridículo.

La otra forma es la de los hechos consumados. La guerra civil Española es una de ellas. El general Franco dio un golpe de estado a una república legal y democráticamente elegida. Pero eso de la democracia nunca ha sido bien visto por políticos y filósofos de la derecha española. Incluso hoy no saben como reaccionar ante ese pueblo que clama por más espacios de libertad.
Pero en 1936, todavía no se había diseñado un plan general de acción como actualmente el PNAC. Así que se hizo con ejércitos regulares. Hoy eso es cada vez más difícil, así que ha de hacerse con ejércitos no regulares pero efectivos.
Pero como las cosas hay que probarlas antes, se estudia cómo lo hace una república que tiene la más antigua guerrilla del globo, porque sufre la humillación de la más conspicua oligarquía del mundo. En efecto, el terreno de pruebas es Colombia. Allí se usa a los ejércitos privados para adueñarse de tierras, ganados y otras riquezas como lo hicieron las pías familias durante y sobretodo después de la guerra civil Española con la inestimable ayuda de la santa madre iglesia, una de las diseñadoras de la cruzada contra el comunismo y los ateos. Cruzada muy rentable para las familias como la de doña Esperanza Aguirre, terrateniente que no ha sido bien investigada todavía.
El uso de ejércitos privados será el tema de los próximos años, y seremos arrastrados a una disyuntiva artificial que hará legales estas actuaciones. En Irak y Afganistán ya son usados ejercitos privados pagados con los impuestos de los norteamericanos. En Europa se trabaja en las inestables aguas de lo público usado como privado, mediante el pago a los soldados de los ejércitos regulares de sumas de dinero muy por encima de la nómina normal pagada a un soldado. Primero se declaró al ejército como ejército profesional. De esta manera quién viene a él es por obtener una salida de trabajo en un mundo con pocos yacimientos de trabajo. El siguiente paso es una Halliburton Europea. De momento en Colombia el presidente Uribe ha logrado hacer creer a casi todo el mundo que ha desmontado a los paramilitares. Hasta Al Gore ha tenido que protestar y no concurrir al mismo acto que el presidente colombiano. Lo dejó con los crespos hechos. Tal desmovilización no es verdadera y se trata de esa maniobra de ingeniería social por medio de la cual los buenos paramilitares se dedicarán ahora a la defensa de aquellos dueños de Colombia dedicados a la noble tarea de hacer negocio con las drogas y el tráfico de personas. Un ejército profesional que ha salido del pueblo que se defiende de las garras del comunismo y se entrega al buen personaje de esa nueva Colombia que es el narcoempresario.
El contubernio entre grupos paramilitares y los políticos de “toda la vida” se le denomina “
parapolítica”. La pregunta sería cual es el reflejo de esto en Europa. Cual sería el próximo paso en Europa, donde una población que no come cuento como en las américas, está endiabladamente politizada y encima no responde a la llenura de su estomago. Ese es el tema a estudiar por parte de los prohombres como Sarkozy, los gemelos integristas polacos, la mujer fuerte de Alemania y otros políticos quienes quieren actuar en defensa de un mundo que permite tener amigos que te presten su yate de 60 metros de eslora. El siguiente paso es el de los hechos consumados. La mejor política de hechos consumados en una Europa llena de ateos y comunistas es la muerte. Pero esta debe ser selectiva como lo están haciendo hace varios años los sionistas contra los políticos palestinos. Solo se les llama “terroristas” y ya es posible dispararles.
El mundo no puede ser manejado por indios como Evo Morales ni por mulatos como Chaves. Terratenientes ricos como Uribe sí garantizan que las cosas no se salgan de su cauce y el pobre siga siendo pobre y el rico cada vez más rico. Así que la fuerza antes bajo el monopolio de los ejércitos nacionales, pasarán de forma imperceptible a manos privadas. Un
nuevo tipo de delitos se abre paso y todo el mundo va a tener trabajo en este moderno mundo impensable en las postrimerías del siglo XX, cuando lo diseñaron en el seno de sociedades secretas como el Club Bilderberg. Todo por la defensa de los descendientes de las familias romanas.


martes, mayo 8

ANÁLISIS DEL HECHO ELECTORAL FRANCÉS COMO VICTORIA DE LA DERECHA EUROPEA


LA VICTORIA DEL NEOCON FRANCÉS

Francia a esta hora tiene nuevo presidente de la república. Nicolas Sarkozy, de la Unión por un Movimiento Popular, se erigió ayer, con el 53% de los votos, en el sexto presidente de la V República Francesa.

Después de la derrota de Ségolène Royal en las elecciones francesas, el socialismo de España queda aislado geográficamente en Europa. Pero eso no es un asunto mayor, debido a las relaciones comerciales y políticas del mundo moderno. Tal y como se presentan las cosas en el mundo actual, las implicaciones son más inmediatas pero de menor intensidad. No quiere decir esto que el mundo del individuo europeo no sea sensible a el cambio que supone que un neoliberal conservador sea quien dirija los asuntos en Francia. En la Polonia dirigida por integristas católicos el triunfo de Sarcozy es mejor visto que en la España de Zapatero.

No se tardó demasiado en oír a los jerifaltes de la derecha española expresar sus parabienes y auto felicitaciones por el triunfo de Sarcozy. El error consiste en que no se trata de la misma derecha. Mariano Rajoy y Nicolás Sarcozy son ambos conservadores pero no se trata del mismo tipo de filosofía política. La derecha en España no puede reconocer a los intelectuales independientes ni a los periodistas independientes. Todo sucede en clave de guerra. En España ser conservador es ser un seguidor a ultranza de la Iglesia Católica, respetuoso con la España del nacionalcatolicismo de Franco. Eso por supuesto no es compartido por los jefes conservadores de Alemania, Francia e Italia, a no ser que se trate de extremistas de derecha. Los jefes políticos de la derecha parlamentaria de otros países europeos lo expresan suavemente pues no pueden poner en evidencia a quienes muestran un credo similar.

Periodistas de derecha en España han expresado que por distintos motivos el líder conservador español no es del mismo tipo que Sarcozy. Casi con descaro, los extremistas españoles ven al galo como un enviado del demonio marxista.

A la hora de la verdad ambos, Rajoy y Sarcosy, defenderían a un Augusto Pinochet ó a un Adolfo Hitler. Pero lo formularían de manera diferente. En situaciones de crisis los conservadores europeos mantendrían su lealtad con el Estado. Eso los llevaría a formar parte de gobiernos multicolores. La derecha española en su afán extremista no lo permitiría.

Margaret Thacher y George W. Bush estarían de acuerdo en la manera de acabar con los inmigrantes en sus respectivos países. Pero Sarcozy no los apoyaría visiblemente como lo haría Mariano Rajoy. El francés es un poco más laicista, pero todos ellos estarán de acuerdo que en los colegios los alumnos deben ponerse de pie al entrar el profesor. Quién es el profesor sería el problema a discutir entre ellos. Para los anglosajones no cabe la menor duda que debe ser blanco, alto, de buena posición económica ó que lo parezca, cristiano y a ser posible practicante. Rajoy además recomendaría que fuese católico. Todos ellos no permitirían que fuese negro ó suramericano. Mucho menos asiático. En la Francia moderna, ser negro o de orígenes tercermundistas es todavía un problema a la hora de obtener trabajo. El nuevo presidente francés no le queda más remedio que soportar y contar con lo que piensen los socialistas de su país y andar con mucho cuidado al expresar su xenofobia. Hace muy poco que tuvo que rectificar en público el haber amenazado con hacer “limpieza” en los barrios pobres de París y en los suburbios de la ciudad luz poblados mayoritariamente por negros de las colonias americanas y africanas, y por sudamericanos. Los hechos de violencia de 2006, después que dos chicos negros murieron electrocutados al intentar huir de la policía, marcaron la tendencia de estas pasadas elecciones. Pero no fue suficiente porque muchos inmigrantes y sus descendientes piensan que una buena integración pasa por no contrariar a los lugareños en lo político. Recordemos que muchos judíos ricos “entendían” lo que parecían bravuconadas de Hitler y que pasadas las elecciones de 1933 sus amenazas caerían en el olvido. Sarcozy a anunciado dentro de sus promesas electorales crear un ministerio de inmigración e identidad nacional. Eso suena a amenaza fascista y no es nada raro en un eslavo proveniente de la sangre azul venida a menos. Es de familia húngara pero no lo veo muy diferente de Milosevic ó el actual Presidente del Banco mundial, el señor Paul Wolfowitz.

Los dueños del capital en Europa provienen de familias de raza blanca, que pudieron superar la segunda guerra mundial en medio de los negocios que surgieron con la reconstrucción a la luz del plan Marshall. En España, las familias que gozaron de los favores del régimen nacional católico de Francisco Franco y que tomaron tierras, ganados e inmuebles de los perdedores, lo tuvieron más fácil que los franceses y alemanes. La suerte no ha favorecido por igual a los europeos y esto debe ser conocido por la juventud europea en un auténtico ejercicio de Memoria Historica.

Es el momento de que la izquierda en Europa haga un esfuerzo de pedagogía política. Ahora más que nunca es necesario que el individuo medio europeo sepa qué demonios significa ser de izquierda ó ser de derecha, ó que tan relativo es eso con relación a su trabajo, su familia, su entorno inmediato…

EL TAMAÑO DEL ESTADO

Los neoliberales quieren un estado pequeño, al servicio de la iniciativa privada. Que sólo sea un recaudador de impuestos y que sean los ciudadanos quienes realmente conduzcan al Estado a través de sus empresas privadas. De tal manera que cárceles, hospitales, colegios y universidades, carreteras, ejércitos, transportes, y toda actividad humana sea el producto de una iniciativa privada individual ó colectiva.
El ser humano se convierte de esta manera en el cliente. Debe por lo tanto el Estado de organizar las cosas para que el cliente esté en condiciones de comprar. Debe el ser humano estar en condiciones de producir para la empresa aquellos activos financieros que mantengan la maquinaria capitalista debidamente engrasada. Las organizaciones supranacionales como el Banco Mundial deben alertar sobre los yacimientos de dinero allí donde sean descubiertos. Aunque parezca un mal chiste, esos yacimientos están siendo estudiados.
Lógicamente habrá quien se oponga a esta forma de ver el comportamiento de la sociedad. Por lo tanto el Estado debe permitir a las sociedades de dueños tener sus ejércitos privados, paralelos a los ejércitos nacionales. Estos ejércitos privados, deben defender a la empresa privada de aquellos quienes intenten robar ó destruir a las empresas privadas.
Para el pago de los ejércitos privados, toda la sociedad debe involucrarse en su mantenimiento, para que las empresas privadas no tengan que gastar dineros en ese menester.

QUIENES PAGAN LA MAQUINARIA DE GUERRA

Para las guerras internacionales, conflictos entre países, ó la defensa nacional, los ejércitos nacionales deben contar con la financiación que permita su funcionamiento. Eso debe salir del dinero que el Estado recaude entre todas las personas físicas ó jurídicas. Pero es un enorme negocio que no debe escapar de las redes del capitalismo mundial. Eso se ha establecido muy bien en los Estados Unidos, donde empresas como la KBR-Halliburton prestan servicios de guerra, desde la alimentación a las tropas como el manejo de los soldados mercenarios. En la guerra ilegal de Irak, donde se mueven los intereses inconfesables de las armas, el petróleo y la guerra, no hay espacio para las discusiones de los políticos. En esta tesitura, los comunes mortales vemos como el costo de la guerra queda diluido en lo que pagan más de 6.000 millones de clientes. Las utilidades que generen el petroleo ó el comercio de las armas sí tienen dueño. De todo eso no se beneficiará nadie que no pertenezca a ese 1% de la población mundial que determina el curso de la historia. El Estado norteamericano paga a esas empresas de la guerra con el dinero procedente de la recaudación de impuestos (el 20% de casi todo lo que se comercializa dentro de los EEUU).

Dice Sharon Smith en Rebelión.org : “…Según Edward N. Wolff, un experto en concentración de la riqueza, en 1976, el 10 % más rico de las familias norteamericanas tenía el 50 % de la riqueza de la nación; para 1995 acaparaban el 70 % de toda la riqueza, y el 20 % de las familias más ricas poseía el 83 % de la riqueza -- mientras el restante 80 % de las familias era dueña sólo del 17 %.
La brecha entre ricos y pobres ahora es oficialmente más grande que en cualquier otro momento desde la presidencia de Herbert Hoover. Como consecuencia, los estándares de vida están en una espiral descendente para la clase trabajadora en la nación más rica del mundo…”

El ciudadano medio norteamericano ve muy bien que su dinero se use en la defensa del mundo libre. Las guerras siempre son por la defensa de ideales superiores. Alguien tan honesto como el señor Bush ó el señor Cheney no puede estar pensando sino en el beneficio de todos los norteamericanos. Además, casi todos los días hablan con Dios y éste les dice cual es el camino correcto.
Sarcozy no puede decirle a los franceses que Dios le dice al oído como manejar el dinero de los contribuyentes ó como expulsar a los oscuros inmigrantes. Ni siquiera Rajoy podría decirlo en España sin provocar las carcajadas colectivas hasta de los militantes de su propio partido. Los incrédulos franceses no lo soportarían, pero tiene que apoyar esos grandes negocios que manejan en los Estados Unidos, el pueblo con el que Dios le ha puesto los cuernos a Israel. El nuevo presidente galo tiene que andarse con cuidado y manejar ostensiblemente su laicismo porque los franceses no comen tanto cuento como los yankis. Pero debe ser “comprensivo” con el Emperador. Eso no se lo plantean Aznar y Rajoy para quienes la riqueza es signo de una clara elección divina. Franco les dejó grabado a fuego que el capital es la forma como el Dios de los católicos favorece a quienes le adoran.

POCOS RICOS Y MUCHÍSIMOS POBRES, LA CLAVE DEL NEGOCIO…

La concentración de la riqueza es el nuevo signo del desarrollo. No sólo pasa en Estados Unidos ó en Europa. En Suramérica es más ostensible, pero sucede de tal manera que si algo beneficia a los ricos, es todo el país el beneficiado. Uribe lo ha logrado en Colombia. El año pasado mostró como las terminales aéreas y de autobuses en las grandes ciudades colombianas se llenaban. El dinero corre ahora a raudales. Pero la pobreza es más extrema en ese país. Los índices de miseria han crecido en Colombia, pero el gobierno de Uribe ha maquillado datos y las instituciones como el Dane están trabajando para mostrar blanco lo que es negro. Allí las instituciones se deben al gobierno de turno y es mucho más fácil dictar los deseos de un gobierno a las instituciones supuestamente imparciales. No es extraño que la percepción del ciudadano medio lo vea así, porque en los mismos Estados Unidos está claro que si no haz sido invitado al banquete de los ricos es porque te lo mereces. En algo debes haber ofendido a Dios si no recibes sus beneficios y bendiciones. Por eso es tan importante que el americano medio crea en cualquier dios. Si las cosas están escritas desde el cielo menos gente puede ser denunciada.

En medio de esta lucha política por hacer de este mundo un planeta de clientes satisfechos, el dios dinero seguirá cobrando tributos de la manera más extraña. Nos cuenta Salud Hernández Mora, que en la trepidante Bogotá, un demonio vestido de jefe ha empujado a la muerte a un jóven ejecutivo. Es la soberbia que está presidiendo la vida del mundo capitalista y espero que non el tiempo veamos en su justa medida la tragedia a la que está siendo empujado este mundo.






domingo, mayo 6


Sarcosy sí que es una amenaza para la democracia como lo ha dicho su rival Sègoléne Royal. Pero eso lo tiene calculado la derecha en Francia y en todo el mundo. Hay que mostrar formas democráticas, pero para el consumo del gran publico. Para los militantes de la derecha de todos los pelajes, es sabido que se avecina una muestra de fuerza en toda Europa. Le Pen le hace el juego a esta dinámica porque sabe que él no es políticamente correcto pero sí admirado por su posición de energúmeno xenófobo y racista impenitente. Así que prefiere jugar a su oposición a Sarcozy de la misma manera que el supuestamente centrista Boyrout deja entrever que no votará por Sarcosy. Pero sus seguidores sí lo harán. Algún despistado del supuesto centro votará por la candidata socialista. En este momento Francia está dispuesta a votar por la derecha porque el mundo ha perdido el pulso que la delincuencia y las mafias le han echado. Desde la Norteamérica conducida por visionarios tridentinos pero con sabor anglosajón y protestante, y sionistas enloquecidos, hasta la Europa de las mafias Italianas y rusas, pasando por los reinos mafiosos de Suramérica, las órdenes de los poderes supranacionales son tajantes: casi perdemos en Alemania en 1945, pero ahora es la hora de la victoria. La victoria del gran capital y de los nuevos señores feudales.

Un poco más centrado que yo, en el País de Madrid veo este reportaje:

Sarkozy o la sed de poder…

El líder conservador flexibilizará el sistema de las 35 horas semanales y endurecerá las leyes de inmigración si gana los comicios
GUILLERMO ALTARES (ENVIADO ESPECIAL) - París - 06/05/2007

¿Arderán los suburbios franceses si Nicolas Sarkozy es elegido hoy presidente de la República, como prevé su rival socialista, Ségolène Royal, y muchos habitantes de las banlieues? O, al contrario, ¿es el candidato conservador la única persona capaz de llevar a cabo las reformas que este país necesita con urgencia para recuperar su crecimiento económico, como cree The Economist y, según todas las encuestas, la mayoría de los franceses? Nunca un candidato había despertado un movimiento de adhesiones y rechazos tan profundo, si exceptuamos al ultraderechista Jean-Marie Le Pen, cuando pasó a la segunda vuelta en 2002, y nunca un candidato había dejado tan clara cuál es su ambición: dar la vuelta al país.

Un presidenciable nunca había despertado adhesiones y rechazos tan profundos

Nicolas Sarkozy, de 52 años, de los que lleva 30 en política, no ha ocultado que pretende acabar con el sistema que Francia ha forjado a lo largo de las últimas décadas: flexibilizará las 35 horas, quitará el paro a las personas que rechacen dos puestos de trabajo, encarcelará a los reincidentes y tirará la llave, suprimirá casi totalmente los impuestos de sucesión y reducirá las tasas, creará un Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional, limitará los mandatos presidenciales a dos, defenderá un minitratado para la Unión, obligará a que los alumnos se levanten cuando entre el profesor en el aula, instaurará servicios mínimos en los transportes, endurecerá las leyes de inmigración para el reagrupamiento familiar...

"Juntos todo es posible" ha sido el lema de su campaña, durante la que hizo concesiones a la derecha extrema en la primera vuelta y al centro en la segunda, y refleja la ambición de alguien que quiere cambiar Francia de arriba abajo, aunque también tiene en cuenta el rechazo a la globalización y un sentido del proteccionismo económico que comparten la mayoría de los ciudadanos (las críticas contra el Banco Central Europeo por mantener el euro tan alto están entre sus temas favoritos).

"Nos quedan dos días para decir adiós a la herencia de Mayo del 68", exclamó al final del último mitin de su campaña, celebrado en Montpellier, retomando otra de sus obsesiones: borrar de la conciencia francesa aquella primavera en la que se podía encontrar la playa bajo los adoquines. Su proyecto de 16 folios está resumido en 15 puntos, que van desde "el orgullo de ser francés" hasta "rehabilitar el trabajo", "Europa como resistencia a la globalización" o "vencer el paro".

"Sarkozy es alguien que conoce profundamente los recursos de la comunicación pública y el lenguaje político", explica la politóloga Fiammetta Venner. Esta habilidad le ayudará a vender sus primeras medidas -en Francia se dice que un presidente recién elegido debe tomar las decisiones más importantes de su mandato en las primeras semanas-; pero también le ha permitido distanciarse de la acción de un Gobierno del que ha formado parte en dos carteras tan cruciales como Finanzas e Interior y sobrevivir a una campaña que se ha centrado en atacarlo.

"Elegir a Nicolas Sarkozy sería peligroso", declaró Ségolène Royal el día del cierre de la campaña. "Me temo que pueden producirse revueltas después de su elección, es algo de lo que todo el mundo habla en las banlieues", señala el escritor Mohamed Razane, habitante del departamento de Seine-saint-Dennis, que concentra gran parte de los barrios más calientes, trabajador social experto en jóvenes conflictivos y autor de la novela Dit violent (Gallimard). "Mi departamento ha sido el que ha conocido el mayor número de inscripciones de votantes de Francia y no se trata de que los jóvenes hayan vuelto a creer en la política; se debe sobre todo al anti Sarkozy", prosigue Razane.

En las últimas horas de la campaña, jóvenes socialistas repartían propaganda electoral en París con pegatinas en las que podía leerse Stop Sarko, mientras que el lema Todo Salvo Sarkozy (TSS) ha estado muy presente. Sin embargo, el candidato conservador se ha mostrado de teflón frente a las críticas y ha conseguido transmitir esta impenetrabilidad a su equipo.

Los rumores dan por hecho que François Fillon, un veterano tecnócrata sin demasiado carisma, aunque con fama de eficaz, que salió tarifando del Gobierno conservador en 2005, será el primer ministro si se confirma la rotunda victoria que pronostican los sondeos. Si el resultado es más estrecho, se habla de Jean-Louis Borloo, más centrista y uno de los miembros más populares del Gobierno. En cualquier caso, nadie duda de que ya se están repartiendo las carteras.”

Hasta aquí el reportaje de El País de Madrid. Así que este candidato del hampa es quien presidirá Francia, la de la revolución fallida. Espero que no afecte a Zapatero en España.

sábado, mayo 5

LAS GUERRAS EN EL MUNDO DEL HAMPA, SON LAS GUERRAS DE LOS POLÍTICOS DE HOY


En el horizonte vemos unas elecciones en Francia que definen dos maneras de ver la sociedad, con elementales concesiones que se han hecho entre ellas. Vemos a un aprendiz de delincuente en pleno uso de su soberbia en la España de los 30 años de la transición y a un Presidente Uribe, en Colombia, en uso de sus más bastardas maneras genuflexas ante sus jefes políticos en la sede del imperio.
Segòléne Royal posiblemente no llegue a ser presidente de Francia. Desgraciadamente el hipermercantilismo ha dejado su huella después de varios años con la derecha contestataria de Chirac al mando de la nave gala. Pero ahora seguramente es el turno de la derecha neoliberal, obediente al mandato norteamericano. Una manera más sencilla de ver a la derecha en su trabajo cotidiano de perder de vista las batallas ganadas por la izquierda desde mayo de 1968. Una manera más sencilla de ver el trabajo de las mafias mundiales instalándose en Europa. No es posible un desarrollo de los grupos de la derecha mundial sin el concurso de las mafias y sus grupos de choque. De tal manera que en Francia, en España y en Alemania, los políticos tienen que allanar el terreno para que las leyes no interfieran en el trabajo de las fuerzas de choque que defenderán la libertad de los empresarios. El Estado no se impondrá y solo estará para recaudar los impuestos para gastarlos en todo aquello que desarrolle la sociedad de los dueños. La preocupada Ségolène hace un llamado: “…A los indecisos, Royal les instó hoy a "abrir los ojos" y a impedir que llegue al poder su rival, Sarkozy, "el candidato apoyado por Berlusconi, Aznar y Bush", las "grandes fortunas" y la patronal…” Yo diría que el candidato de los bajos fondos y de la delincuencia europea…
La apuesta por los desarrollos sociales tiene que ser detenida precisamente en Francia, donde los jóvenes en 1968 le metieron un rotundo gol a la incipiente sociedad de consumo que se debatía entre el escándalo de la guerra de Vietnam y la maravilla de la conquista de la Luna. Entre la lucha de los trabajadores por la dignidad de los pueblos de Suramérica y la Iglesia representante de los ricos que engañó y sigue engañando a los fieles devotos católicos.
El neocón que se presenta en Francia por parte de los conservadores, el sinuoso Nicolas Sarkozy, no ha dudado en atacar el espíritu de mayo del 68. Queda claro que ya son pocos en términos de votos quienes vemos con auténtica reverencia el significado de aquellos días de gloria, cuando el mismísimo DeGaulle mordió el polvo. Con el tiempo dirá lo mismo de la Revolución Francesa…Hoy, el voto joven en Francia, en la vetusta Europa es quien mueve las sillas presidenciales. En España fue el voto joven quien puso a Zapatero en la Moncloa. Pero porque los jóvenes fueron a votar movidos por la rabia ante la manipulación de la derecha.

Pero al salir el presidente Aznar de la Moncloa, entró en la nómina de los dueños del poder el más significado neocón español, preso de una soberbia que sólo él no podría ver, como el César romano que no podía comprender como se las arreglaría el pueblo romano sin su presencia.

Hace pocos días el señor Aznar dio una muestra más de ese hecho que los comunes mortales no hemos comprendido aún: Las leyes no son para ser cumplidas por aquellos que descienden de las familias romanas, de los dueños y
señores de la gleba.

Los nuevos señores feudales no van a permitir que las leyes los afecten como a los comunes. Dijo el siniestro personaje, en un homenaje que le hacían los fabricantes de vino en Castilla-León, que el estado no es quién para decirle a él cuanto y cuando debe beber alcohol…que el Estado no debe decirle si debe comer hamburguesas, si debe usar ó no un determinado producto… Tras recibir la distinción de Bodeguero de Honor de la Academia del Vino de Castilla y León, Aznar afirmó el jueves que no le gusta cuando ve recomendaciones como 'no puede ir a más de tanta velocidad, no puede comer hamburguesas de tanto y además se le prohíbe beber vino'…”
Aquí está el neocón en su estado químicamente puro: El Estado debe ser reducido a su mínima expresión. Sólo debe estar para recaudar impuestos. No debe frenar el libre y honesto deseo de los comerciantes y empresarios en general, de hacer dinero. No debe permitirse al Estado que corte las libertades de los nuevos señores feudales. Las leyes deben de ser cumplidas sólo por los comunes. En Colombia se dice que las leyes son sólo para los de “ruana” (prenda contra el frío que usan los campesinos colombianos).

Pero esto no debe ser dicho claramente en público. No es políticamente correcto y solo deben de conocerlo aquellos que tiene a bien el ver a la empresa en la cima del poder. La empresa como mandataria y el funesto consenso de Washigton en su apogeo. En el futuro podría haber leyes que expresamente digan quien debe cumplirlas. El sueño de Aznar es que si mata a alguien, en un accidente en su automóvil, sólo pague una cuantiosa multa. Pero si es su chofer quien conduce, que el chofer de con sus huesos en la cárcel por mucho tiempo…
Esto de hecho no es tan raro en Suramérica, donde las leyes son aplicables a voluntad de gobiernos, sin prestar mucha atención a la división de poderes. Allí está claro quien es el dueño del poder. El pueblo solo es espectador de los manejos que las clases pudientes realizan con permiso del Estado, que es representado por políticos provenientes de esas mismas clases.
Para un mejor desempeño de los planes de la derecha mundial, individuos como Aznar y Zarcosy tienen que preparar el ambiente de manera imperceptible. Ir en detrimento del Estado en todo momento, reducirlo y ponerlo al servicio de los intereses del gran capital. Si algo ó alguien se opone a ello, las fuerzas de choque preparadas por el Hampa internacional se encargarían de poner todo en orden como lo hacen los paramilitares en Colombia y la soldadesca mercenaria en Irak y en Afganistán. Las mafias de la droga se toman su pago en el tráfico de cocaína en Colombia y heroína en Afganistán. A cambio, el dinero fluye sin rubor entre el complejo mundo de las finanzas internacionales, donde el dinero que proviene de la Industria armamentística, de la Farmacia, de la droga de la prostitución, del tráfico de personas y de animales etc. Etc., se mueve y fluye convenientemente para mantener las cosas en su justo lugar.
Esto es la “seriedad” que se espera de los hombres que hacen política en la derecha. Que los planes contemplados en el PNAC (Proyecto Para un Nuevo siglo Americano) se lleven a cabo con las menores contradicciones posibles y si las leyes le son contrarias, se omiten ó se les hace frente mediante el engaño mediático ó con el uso de las fuerzas de las mafias.
En Colombia ya se hace así con algunos contratiempos que ponen a Uribe contra las cuerdas. No es posible organizar masacres de campesinos, estudiantes y sindicalistas como en los buenos tiempos, cuando la prensa no decía nada de las conexiones política-mafia, cuando no existía Internet y las cosas no eran tan notorias. Ahora es más difícil y toca organizar a la gran prensa, a los empresarios y al gran público para que todos vean las cosas tal y como se espera que sean vistas. Si Aznar dice que el Estado no es quien para prohibirle beber ó comer, se le está dejando al español medio el mensaje de que hay que rebelarse contra la intromisión del Estado. Como en La Rebelión de Atlas de Aynd Rand. Como lo está haciendo a esta hora la Baronesa Tyssen, la gran Tita Cervera, que protesta por el derribo de árboles cerca de “su” museo en Madrid, pero que no se manifestó nunca por el derribo de árboles que impedían los desarrollos urbanísticos.

Todo este mundo de “liberales” está preparando el desembarco de las mafias en la política de algunos países que han apostado siempre por la democracia. Ese desembarco se hará con la nocturnidad de lo imperceptible. En Italia, la cuna de las mafias manejadas por el Estado, Berlusconi ha hecho lo que le han permitido sus jefes, inmersos en un ajuste de cuentas desde hace años. Pero las cosas se están aclarando y otros actores entran en escena. Los colombianos y los rusos reclaman ahora su participación en el festín y esto es asunto de arreglo en la cumbre. Se sumará, se restará y se dividirá por tantos como ganadores resulten de este nuevo Deal. El plan norteamericano es quedarse con el mercado de las armas, del petroleo y las utilidades de las drogas. El resto para Europeos y pequeñas mafias sudamericanas. Los asiáticos deben hacerse ganar su respeto. Desarrollar sus propios medios sus propias tramas.
No hay cama para tanta gente...












domingo, abril 29

Cosas para empezar a leer este fin de semana largo. A modo de aperitivo, un pensamiento de EduardoGaleano, la memoria histórica, elecciones en Francia


SOBRE EL LIBRO "MUJERES" DE EDUARDO GALEANO

Un delicioso librito de Galeano, pequeño y de 60 diminutas páginas, se llama “mujeres”…y se desarrolla en esa zona surrealista de la verdad suramericana…

Uno de los pequeños relatos ó pensamientos, se llama “los derechos humanos”, y según Galeano son:

La extorsion
El insulto
La amenaza
El coscorrón
La bofetada
La paliza
El azote
El cuarto oscuro
La ducha helada
El ayuno obligatorio
La comida obligatoria
La prohibición de salir
La prohibición de decir lo que se piensa
La prohibición de hacer lo que se siente
La humillación pública

-Dice Galeano - son algunos de los métodos de penitencia y tortura tradicionales en la vida de familia. Para castigo de la desobediencia y escarmiento de la libertad, la tradición familiar perpetúa una cultura de terror que humilla a la mujer, enseña a los hijos a mentir, y contagia la peste del miedo.

SEGUNDA VUELTA DE LAS ELECCIONES FRANCESAS

Que bien retratado ha quedado el centro político en Francia. Casi el 19 % de los votos, y el pusilánime de Boyrut se dedica a ridiculizar a los otros candidatos. Podría haber dicho a secas que él es de derechas metido a centrista, como Aznar y Rajoy. De boquilla. No olvidemos que procede de la democracia cristiana. En ese caso habría favorecido a los suyos de siempre, los de Zarcosy. Pero en otro ejercicio de querer hacer ver otra realidad, tan típico de la derecha, dice que el candidato conservador es un neoliberal. Un burro llamándole a otro “orejón”. Que la candidata del partido socialista es bien intencionada en lo social pero una soñadora impenitente. Que voten todos por Zarco que la patria está así salvada, pero dicho de otra manera que se considera de centro.
Está claro que Segolène Royal lo tiene muy difícil. Pero no más difícil que los inmigrantes de segunda y tercera generación que se consideran tan franceses como Victor Hugo. Esos viven en medio de la racista y xenófoba Francia de Zarcosy y Le Pen, que no lo dicen igual pero piensan lo mismo. Sólo que uno es más políticamente correcto que el otro. Por lo menos Le Pen es claro en sus mensajes. Zarco es más sinuoso. Quiere que los franceses lleguen a pensar de los negros lo mismo que piensan los norteamericanos: Son ante todo clientes.
En esta segunda vuelta del día 6 de mayo, la candidata socialista no lo tiene fácil. El terror en el ciudadano medio francés ante la posibilidad de que un gobierno socialista gaste el dinero del estado en extranjeros, aunque tengan pasaporte francés, será lo que marque ese día el sentido de las elecciones.
Encuentro hoy en Internet: “Un sondeo dado a conocer por el diario "Journal di Dimanche" asegura que candidata socialista tiene un 47,5% de respaldo en la segunda vuelta; mientras que candidato de derecha aún es triunfador con 52,5 por ciento de respaldo.”
De hecho se acortan las distancias, pero no es claro el triunfo de la candidata socialista. Se perderá esta oportunidad de que el país de los derechos humanos y de la revolución más radical de la historia vea en el Palacio del Eliseo a una mujer de izquierda y en su lugar se siente un neoliberal, en un momento de la historia en que Europa necesita diferenciarse de los megalómanos de Washington.


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JUICIO 11-M DE MADRID, SIEMPRE HABRÁ INCÓGNITAS INTERESADAS.

Es peligrosa la situación de crispación en España. Los extremistas conservadores se ven hoy con el agua al cuello, en una situación sin salida a la que los ha llevado la cúpula integrista que hoy los dirige. Hay discusiones internas, pero en ese espíritu conservador, no lo hacen público. Y esa es la peligrosidad. Sin que ellos mismos lo sepan, se podrían estar fraguando salidas desesperadas. Desde preparar escándalos artificiales, hasta ejecutar muertes de manera programada. Para ello cuentan con la inestimable ayuda de esa otra extrema derecha que se autodenomina “izquierda abertzale” que alberga a la ETA. Siempre les han sacado las castañas del fuego. Un movimiento de la banda supone votos para la derecha. Así que las provocaciones desde los medios ultraderechistas no se hacen esperar ante la sequía de votos en la diestra nacional.
El juicio que se sigue en Madrid a los ejecutores –presuntos aún- ha dejado claro que el gobierno de Aznar mintió entonces y lo hace ahora, ya en la oposición.
Además, las tramas del ladrillo, que no deja a casi nadie con peso dentro del partido Popular Español por fuera de los escándalos, muestran claramente que la política es un medio para delinquir sin ser muy notorio y en todo caso sujeto a interpretaciones. Ese partido está siendo fagocitado por bandas de delincuentes de cuello blanco, con la ayuda quizá inconsciente, de políticos conservadores con muchos años de experiencia. En momentos de crisis, el partido no puede hacer ascos a quienes les ayudan, porque no es el dinero lo que falta en el PP. Es el apoyo de aqullas formas que son inconfesables. De hecho, ante las subidas de salarios de los Senadores y Diputados, es el PP el que más se ha opuesto. Ellos no dependen de ese salario para vivir. Provienen de familias ricas muchas veces desde que Franco les permitió arrebatar a los rojos sus tierras, ganados y maquinarias. Cuantas familias ricas de hoy no ven con buenos ojos rescatar la memoria histórica. Por eso proclaman que la transición ya dejó todo claro y en su sitio. Rescatar la memoria histórica supondría investigar muchas riquezas de hoy, sobre todo las que los famosos requetés formaron en Navarra después de 1939. Las familias y grupos económicos que emergieron en la castigada Andalucía. Claro que a la Iglesia católica no está de acuerdo con el rumbo que están tomando las cosas referentes a la memoria de la guerra civil española.
En los años 80, los grupos suizos se opusieron a muchas investigaciones. Esa otra forma de recuperación de la memoria histórica, en este caso de la II guerra mundial y el deseo de los grupos judíos de víctimas por saber la verdad y reparar los daños hechos a sus gentes. Sabían los hombres de negocios suizos dónde podían llegar las cosas. Hoy sabemos el comportamiento que tuvieron los bancos suizos con el dinero de los judíos, con las empresas que utilizaron mano de obra esclava. Las valiosas obras de arte que cambiaron de manos, las listas de criminales nazis que pasaron a América con el visto bueno de las cuentas bancarias. Pero para mejores resultados todo debe permanecer oculto. Solo que la izquierda mundial, la verdadera izquierda, no permitirá que los delincuentes y asesinos se salgan con la suya.

Todo esto, ayuda inconfesable, memoria histórica, estar pillado con las manos en la masa como Diaz de Mera, el jefe de polía de la época de Aznar, la iglesia fustigando a las formas alternativas de vivir la religión como la iglesia roja de Madrid, periódicos como El Mundo, descubierto en sus maléficas intenciones, los políticos en desbandada diciendo que no dijeron lo que dijeron...todo esto ha formado el ambiente de las elecciones del próximo día 27. Y la derecha sabe que las perderá. Solo el dinero y la propaganda los salvarán en Madrid, donde se defienden como gato panza arriba. Es un bastión muy importante para dejar que se pierda.

Dice Eduardo Sotillos en Elplural.com: “La iglesia española no necesita la ley de la memoria histórica
Miles y miles de españoles están preparando ya sus maletas y sus banderas para peregrinar a Roma convocados por la Conferencia Episcopal. Van a asistir a una beatificación multitudinaria, la de casi quinientos mártires de la guerra Civil. Murieron hace setenta años y nunca les faltó el reconocimiento oficial, ni sus familiares tardaron ese tiempo en disponer de sus restos y conocer al detalle las peripecias de su ejecución. Durante setenta años nadie tuvo que guardar silencio ni sentir temor por ser familiares de esas víctimas. Las del otro bando, sí. Muchos de los que cometieron los crímenes fueron severamente castigados en juicio sumarísimo y, junto a ellos, otros muchos sin ninguna culpa.
A estos otros mártires no les espera ninguna beatificación, a lo único que aspiran sus familiares es a que se reconozca la ilegitimidad de los tribunales que les condenaron, y a dejar de ser considerados delincuentes. La Iglesia española, a través de sus portavoces habituales, viene escandalizándose porque algunos partidos políticos de izquierda, herederos de la República, deseen, con una ley, reparar esa injusticia. Su argumento, seguido dócilmente por quienes se sintieron muy cómodos con el silencio ante los crímenes cometidos por los vencedores de la contienda, es que ya se ha producido la reconciliación y hay que dejar de hurgar en el pasado.

El argumento, si fuera tal y no una coartada, cae ahora por su propio peso. La Conferencia Episcopal Española explica que esa beatificación servirá “para que no se olvide el gran signo de esperanza que constituye el testimonio de los mártires” y aprovecha para recordar las palabras de Juan Pablo II : “La Iglesia ha vuelto de nuevo a ser Iglesia de mártires”. No será en España, en todo caso. Aquí, monseñores, la Iglesia sigue siendo la de los privilegios, la de la pompa litúrgica y la que excluye y persigue a los cristianos críticos con la burocracia episcopal. Deberían, al menos, guardar un respetuoso silencio cuando los demás, entre los que se encuentran miles de familiares de maestros, políticos, o militares cristianos, que fueron asesinados no por su fe, sino por ser maestros, políticos o militares demócratas, reclaman la recuperación de su dignidad histórica. No les he oído pedir la celebración de ningún acto solemne al que acudir -podrían hacerlo- exhibiendo las banderas cuya defensa les costó la vida. No tienen tampoco un escenario tan impresionante como el Vaticano para hacerlo. Pero sería una buena idea. Ustedes, monseñores, nos han dado el ejemplo a seguir.” Hasta aquí Sotillos.


domingo, abril 22

HOY COMIENZA LA BATALLA POR FRANCIA




Estos días de elecciones francesas y españolas, Europa está en el ojo del huracán. El verano que se avecina dará muchos quebraderos de cabeza a los verdaderos –si estos existen- demócratas.
Los sectores populares han estado mirando para otro lado, sin percatarse de lo que ha estado pasando en sus narices. Poco a poco, los salarios en todo el mundo han ido bajando de tal manera que desde los años 70 hasta hoy, se ha pasado de un salario suficiente para no morir de hambre a la necesidad de dos salarios en una sola familia para continuar viviendo. En las narices de los sindicatos y de los sufridos padres de familia que ven como sus hijos sueñan con trabajar, pasando directamente –sin preparación- al mercado laboral con sólo 15 ó 16 años. Deserción escolar bien vista por los think tank neoliberales que saben de la necesidad de mano de obra barata y con un mínimo de conocimientos.
En Francia, hace poco los barrios periféricos de París se amotinaron por la muerte de dos chicos que huían de la policía y se electrocutaron al esconderse en un armario eléctrico. Eso despertó la ira incontrolada de miles de descendientes de inmigrantes que llevan años esperando que se les dé trabajo sin conseguirlo. Si lo consiguen es en las precarias bolsas de trabajo para inmigrantes, pues su color de piel los diferencia de los franceses blancos cristianos. Las tesis de Le Pen han calado hondo en algunos sectores de la clase trabajadora supuestamente de izquierda.
A diferencia de París, los suburbios de Madrid, con mayorías izquierdistas, siempre han sido plazas rojas. No ha habido ese cambio de preferencias políticas tan dramático que los llevó de votar por Marchais y Miterrand a votar por Le Pen. Pero siempre fueron sitios de inmigración pequeña, menos del 5% de la población total. Hoy está cerca del 12% y ya comienzan a escucharse diatribas xenófobas en boca de políticos mesurados en tiempos no muy remotos.
En Madrid también hay políticos de extrema derecha, pero organizados por el PP y la cúpula de la santa madre iglesia. Tienen una presentación mejor que los extremistas franceses, pues en España no es aún muy clara la línea que divide a los conservadores de los antiguos franquistas y guerrilleros de cristo rey. Esto les permite navegar en esas sinuosas aguas de lo políticamente correcto-incorrecto sin despertar muchas sospechas.
Las elecciones de hoy dejarán posiblemente la segunda vuelta en manos de Sègolene Royal y Nicolás Sarkosy. Y es de esperar que la elección en esa segunda oportunidad sea aquella que alivie las tensiones entre las clases trabajadoras de la Francia que nos enseñó a lo que pueden llegar las revoluciones si se hacen con ganas de solucionar problemas viejos y estrechamente vinculados a la condición humana.
Si Francia no se deja hipnotizar por los cantos de sirena del neoliberalismo, la elección de Segolene Royal será el comienzo del cambio político europeo en un siglo que comenzó con la embestida de la violencia reaccionaria norteamericana y la violencia sectaria del terrorismo islámico.
Las francesas, hoy recordarán la misoginia de la derecha conservadora parisina, la misoginia del moderno Irán y la posmoderna sociedad norteamericana con enormes anteojeras que no les permite ver las mentiras de los integristas evangelistas y sionistas que diseñaron en su momento la manera de conquistar el mundo de forma imperceptible.
Para ver como pintan las cosas antes de terminar las elecciones de hoy, en donde
Leo lo siguiente en un diario de Internet:

“…Jean Marie Le Pen y Ségolene Royal son un muestra clara que al diversidad de ideologías que conviven en Francia.
Le Pen, es un hombre repleto de desbordes ultranacionalistas, racistas y xenófobos y con un estilo claramente provocador. El máximo exponente de la extrema derecha francesa que a los 77 años se apresta a competir por la presidencia por quinta vez.
Hijo de un pescador y una costurera, Le Pen nació el 20 de junio de 1928 en el pueblo bretón de La Trinité-sur-Mer (Morbihan).
Diplomado en Ciencias Políticas y licenciado en Derecho, a los 27 años se convirtió en el diputado más joven en integrar la Asamblea Nacional de la mano del líder sindical Pierre Poujade, creador de la corriente poujaidista.
No obstante, un año después abandonó su banca de diputado para enrolarse voluntariamente en la defensa de la Argelia francesa.
Integrante del temible cuerpo de paracaidistas galos en las guerras de Indochina y Argelia, en 1962, Le Pen justificó el uso de la tortura durante su servicio en Argelia contra integrantes del Frente de Liberación Nacional (FLN), aduciendo que esa práctica era necesaria para luchar contra el terrorismo.
En enero de 1971 su empresa fonográfica fue clausurada por apología de crímenes de guerra al editar discursos de Adolf Hitler y Lenin, por lo que debió afrontar un duro proceso judicial.
Sin embargo, este juicio no sería el ultimo, ya que a lo largo de sus 50 años en la política Le Pen acumula una veintena de condenas entre multas y expulsiones del Parlamento francés y europeo por sus exabruptos.
Justamente, esos exabruptos son considerados por sus rivales como una táctica para ocupar lugar en los medios de comunicación, puesto que la mayoría de los medios galos lo ignoran o evitan darle espacio.
A fines de los 70, heredó del empresario cementero Hubert Lambert (autor de diversas revistas nacionalistas) su actual mansión en las afueras de París y una enorme fortuna que le permitió potenciar su carrera política.
De ahí en más, varias apariciones mediáticas potenciaron su figura y le permitieron en las elecciones presidenciales de 1984 obtener el 11 por ciento de los votos, lo que obligó a la derecha tradicional a posicionarse con respecto a Le Pen.
En 2002 tuvo su apogeo político: obtuvo el 16,86 por ciento de los votos entre 16 candidatos, lo que le permitió acceder a la segunda vuelta contra el actual presidente Jacques Chirac.
Esta elección constituyó un hito en la vida política francesa, puesto que fue la primera vez que un candidato de extrema derecha pasa el primer turno en una elección presidencial.
La mujer
Ségolene Royal, intentará concretar hoy su sueño de convertirse en la primera mujer presidenta de Francia, con un fulgurante ascenso que en dos años y medio la catapultó a la cima del Partido Socialista, la principal fuerza opositora.
Royal fue designada candidata socialista a las elecciones presidenciales de 2007, tras conseguir el 60,64 por ciento de los votos de los militantes de esa fuerza.
La candidata socialista ostenta una vasta experiencia en la política francesa puesto que fue ministra en los gobiernos de Francois Miterrand (Medio Ambiente) y de Lionel Jospin (Educación y Familia e Infancia).
Además, Royal es diputada de Deux-Sevres desde 1988 y presidenta de la rica región de Poitou-Charentes (en el Oeste de Francia) desde el 2004.
Nacida en Dakar hace 53 años, Royal es hija de un coronel de la artillería francesa que abandonó a su numerosa familia.
Por este motivo, a los 19 años Royal mostró toda su determinación al ganarle un proceso judicial a su padre por no pasarles pensión alimentaría a ella y sus siete hermanos.
Tras finalizar sus estudios políticos en las más prestigiosas escuelas francesas, Royal se afilió al PS y cuatro años más tarde ingresó en el gobierno de Miterrand como asesora del secretario general de la presidencia Jacques Attali.
Electa diputada y tres veces ministra, Royal es llamada "La Zapatera" en Francia, por una repentina irrupción en los primeros planos de la política gala similar a la que hizo el presidente del gobierno español, José Luís Rodríguez Zapatero.
En tan sólo dos años y medio, "Segó" -como la llaman sus seguidores y la prensa francesa- se impuso definitivamente dentro de su partido logrando una ascensión fulgurante, pero en los últimos meses su figura se vio desgastada por la campaña electoral y algunos problemas en el seno del socialismo francés.
Lo que catapultó su imagen fue el viaje a Chile en enero de este año para apoyar a su amiga Michelle Bachelet en la campaña presidencial, mientras todos los socialistas conmemoraban en Francia un nuevo aniversario de la muerte de Francois Miterrand.
Las tres semanas en Chile junto a Bachellet -que terminaría siendo elegida presidenta- fue un golpe de efecto que la llevó a las primeras planas de todos los periódicos y a que las encuestas la situaran como una de los políticos preferidos de los franceses.
De ahí en más, todo fue ganancia para Royal, a quien ni siquiera el amague de regresar a la política de Lionel Jospin pudo frenar.
Chirac deja el Palacio del Elíseo
Dicen sus más cercanos colaboradores que el presidente francés, Jacques Chirac, está en labores de mudanza, una idea poco creíble sobre el hombre que llevó las riendas del Palacio del Elíseo durante 12 años.
Ciertamente, 10 días después del fin de las elecciones, es decir tras la segunda ronda (6 de mayo), Chirac deberá abandonar el emblemático Elíseo, recinto sobre el cual Francia deposita todas las miradas.
Sin embargo, el bajo perfil mantenido hasta ahora por "un viejo zorro" de la política gala, hace aún más sospechosa su actitud. Se pronunció públicamente por Nicolás Sarkozy, conservador y del mismo partido, Unión por un Movimiento Popular (UMP). Su desgano en el respaldo a Sarkozy se debe a viejas heridas que obviamente no sanaron con el paso del tiempo. Y por tal motivo, el silencio de Chirac huele a dos cosas: maniobra en secreto o prefiere votar, también en secreto (¿por quién?).
Nobles y plebeyos recorrieron alguna vez jardines y salones de la sede actual del Jefe de Estado galo, edificación del siglo XVIII decenas de veces transformada que es el principal objeto del deseo de los políticos franceses.
En realidad es el símbolo de la codicia de los políticos desde que el 12 de diciembre de 1848, la Asamblea Nacional decretara que el "Elíseo Nacional" sería la residencia del Presidente de la República.
Esa medida no se mantuvo siempre estable, pero al final terminó por imponerse en el siglo XIX y el Palacio tantas veces remodelado por caprichos o ideas más prácticas, se afianzó en su proyección para los estadistas.
Chirac le dice adiós, aunque en verdad fue el segundo inquilino con más permanencia en el recinto, 12 años, dos menos que su antecesor, el socialista Francois Mitterrand (14).
Hoy y el 6 de mayo próximo se definirá el nombre del nuevo dignatario galo entre 12 candidatos, que se mueven en corrientes ideológicas de la izquierda y la derecha, con matices centristas en ciertos casos, y extremistas en otros.
La sede presidencial
El edificio del centro de París construido en el siglo XVIII y confiscado a la aristocracia en el período de Revolución Francesa, fue alguna vez una llanura salpicada de pastos y huertos y algunas casas con techo de paja.
Entre la Grande Rue du Faubourg Saint-Honoré y el Grand Cours (Campos Elíseos), el sobrino político de André Le N tre, arquitecto Armand-Claude Mollet, tenía unos terrenos que en 1718 vendió a Henri-Louis de la Tour d'Auvergne, conde de Evreux.
El arquitecto hizo el hotel entre un patio (del lado de la calle) y un jardín (del lado de los Campos Elíseos), poniendo así el punto de partida del plan de urbanismo del Faubourg Saint-Honoré.
Ya en 1742, Pignol de la Force consideraba al barrio como uno de los más hermosos de París. En el hotel levantado entre 1718 y 1722, se aplicaron principios definidos por expertos en arquitectura.
Partió de conceptos excepcionales del modelo clásico. Un vestíbulo de entrada situado en el eje del Patio de Honor y los jardines, un cuerpo de doble profundidad, un Apartamento de Gala dividido por la mitad por un Gran Salón que abre al jardín.
El implacable paso del tiempo no le hizo mella, a pesar de que llegó a servir de escenario de fiestas y bailes. Sus modificaciones, de acuerdo con arquitectos franceses de actualidad, respetaron sus aspectos esenciales...."


Hasta aquí lo encontrado en internet. Espero que mis amigos colombianos que son también ciudadanos franceses le hagan un bien a Europa y voten por Sègolene....

viernes, abril 13

A LAS PUERTAS DE OTRO AÑO HISTÓRICO


En TVE-2, he visto un documental en el que el famoso juez Baltasar Garzón y el veterano periodista Vicente Romero, hacen un análisis de “el alma de los verdugos”…que así se llama el documental.
Pasado el documental, vino otro de Documentos TVE, sobre la cosa nostra y el crimen de los jueces
Falcone y Borsalino.
En el horizonte, las noticias han dejado más claro aún, que el jefe de policía de España, de la época de Aznar, Sr. Diaz de Mera, mintió al tribunal que en Madrid juzga la masacre de los trenes de cercanías dónde los islamistas asesinaron a casi 200 personas, en el mayor ataque terrorista de Europa después de la segunda guerra mundial.
Muy mal ambiente mediático para los conservadores españoles, a quienes ha tocado ceder terreno político en los últimos 30 años. Ellos han intentado por todos los medios de mostrar sus derrotas como victorias, defendiendo a última hora lo que siempre atacaron. Desde su misoginia hasta su xenofobia, todos los jardines de su especial botánica han cambiado mágicamente de aspecto. Pero esto, lejos de causar regocijo, al ver que la derecha es derrotada, la tensión ha hecho derivar las cosas hacia posiciones peligrosas. Peligros que veo pueden vivir y sufrir mis hijos y mis amigos.

Lo de Italia y Argentina se ha repetido en otros países de Suramérica y Europa. En diferentes épocas y diferentes contextos, masacres por la violencia del poder del Estado ó de las mafias ya han campado en España y no sería raro que en un futuro, soñemos con la democracia perdida.
La fuerza del gran capital no es sólo el neoliberalismo. Son sobre todo sus fuerzas de choque en diferentes contextos. Las más visibles son las mediáticas, pero las que no se ven son las más peligrosas. Hasta que emergen y sí las puede ver el gran público, pero cuando ya nada puede hacerse. Es el caso de Italia, dónde la 'Ndragheta', la Camorra y la Cosa Nostra ya no las puede parar nadie, ni existe una fuerza popular que pueda contrarrestar sus efectos.

Haber visto estos dos documentales y las noticias de ése día, me trajeron a la mente los movimientos paramilitares de Serbia y Colombia, que en ambos casos han contado con el amparo soterrado de sus respectivos gobiernos. Cambiando el texto de algunas leyes, el trabajo delictivo de estas organizaciones es ahora un trabajo patriótico pues es ante todo una lucha contra el terrorismo comunista ó islámico, y para facilitar esa labor, Uribe, el presidente colombiano, acaba con el concepto de delito político, y todo es calificado de terrorismo. De esta manera, los grupos paramilitares “ayudan” a las fuerzas del bien y estatales luchando codo a codo con los ejércitos y las policías contra el terrorismo.

Esta visión perversa de la realidad es el fondo del documental que el periodista Vicente Romero y el Juez Garzón presentan. Dice Garzón por ejemplo, que el ser torturador por el día y modélico esposo y padre de familia por la noche, en la Argentina de los años de la dictadura militar, es una forma de vida común. En esta idea, Eduardo Galeano dice, en este documental, que el torturador no tiene la idea de estar delinquiendo, sino luchando por la libertad.

Pero el cambio de la gente puede ser aún más espectacular. Quienes hemos vivido en España los últimos 10 años, hemos visto hasta dónde es posible mostrar una realidad diferente. Yo mismo creí que Aznar, Acebes, Esperanza Aguirre y otros políticos de la legislatura del PP eran políticos con pensamientos conservadores “normales”. Sólo cuando perdieron las elecciones en 2004, sacaron uñas y dientes y se vió claramente que al igual que los oficiales Nazis, su vinculación al PP era de tipo religioso. El ardor sectario les ha hecho pasar una muy mala pasada gracias al mesianismo de Aznar, quien les pidió luchar hasta la derrota total suya ó la del enemigo. Fue en los primeros meses de 2004 como fuimos testigos de la transformación de las ovejas en lobos carniceros e inmisericordes.

Al calor de los tempraneros himnos de los obispos, se fraguaron los más delirantes tramas para subvertir la realidad, en un frenesí desbocado que terminó esta semana en un choque que hemos visto en la prensa escrita ó sonora, y en un ridículo sin par, los defensores de las teorías conspiranoicas han tenido que reconocer esa tarea indigna de la POLÍTICA, y en algunos casos huir hacia delante haciendo más grande el roto.

Algunos periodistas conservadores rectificaron a tiempo y comenzaron a criticar a esa derecha integrista que en medio de su soberbia quiso hacer pasar su derrota como una victoria, haciendo el ridículo como pedir a los ministros actuales que dieran explicaciones sobre hechos que sucedieron cuando ellos mismos estaban en el gobierno. Pero otros periodistas han insistido en una actitud suicida como el caso de Isabel San Sebastián, quien parecía una periodista ecuánime y sensata. Su Actitud actual, similar a las beatas de pueblo de la España franquista, le han quitado muchos puntos incluso en los medios ultraconservadores por la extrema torpeza de sus análisis como decirle a un sacerdote contestatario que se salga del sacerdocio como si la fe católica fuese de su propiedad. Es una verdadera pena, porque ella es una mujer inteligente y lo demostró muchas veces en la televisión y la radio en la época de Aznar. Pero su ciega defensa de lo indefendible solo muestra ahora los restos de un peón que ya de poco sirve para sus jefes políticos.

El caso de Carlos Herrera, quien era un simpático e inteligente periodista que dirigía un programa mañanero en la radio pública española, y que parecía un centrado periodista, de pronto mostró su faceta extremista de derecha y ha atacado al presidente Zapatero de forma rabiosa, sin base en sus críticas y mostrando un odio sin límites y sin causas como no sean las viscerales.

Así mismo, El muy agradable Ramón Pi, quién no mostraba sino un divertido y enciclopédico conocimiento de las cosas, situado tras los micrófonos de Radio Nacional de España. Fue después de 2004 cuando un desconocido Ramón Pi, mostró su vena reaccionaria, de aquella que dio fama a la oligarquía de su tierra catalana como la más venenosa de las tierras españolas, sólo comparable a las reaccionarias oligarquías suramericanas como la colombiana.

Federico Jiménez Losantos por lo menos ha sido siempre un auténtico neocón, venido de la extrema izquierda como cualquier político ultraconservador norteamericano, converso a las tesis de cualquier Milosevic ó Adolfo Hitler. Pero su caso es más de hospital siquiátrico que de política, y son más culpables quienes lo usan, sabiendo que no es responsable de sus actos por la ceguera mesiánica que padece.
Lo mismo podría decirse de Carlos Dávila, quién con Jiménez Losantos siempre mostraron su extremismo reaccionario, pero ahora con el partido socialista en el gobierno su discurso se ha vuelto más letal.

Volviendo a los documentales que vi, y al ambiente político español, he visto que podrían hacerse sacos en los que meter a personajes que aparecen similares. Siempre se dice: “…no hay que meterlos en el mismo saco…”, pero eso no sé hasta que punto sea políticamente correcto.

Viendo el comportamiento de algunos personajes del cono sur de los años 70, y de los políticos italianos de la misma época, veo que se ha configurado su clasificación desde el medioevo. Veamos como es posible meter en el mismo saco a estos personajes.

El cardenal Rouco Varela, un integrista tridentino que sería un guardián perfecto de la pureza ideológica musulmana si hubiese nacido en medio de esa confesión, y un capellán militar como los que confortaban los vacilantes momentos de los verdugos de la dictadura argentina –uno de ellos está entre rejas- seguramente diga en público que la democracia es también su credo y que la mujer es bienvenida en el moderno mundo que ha ayudado a estructurar la santa madre iglesia. Su misoginia y xenofobia serían puestos como asuntos inexistentes dentro de la cúpula de la iglesia española.
El general Videla, el jefe de los verdugos, es un claro defensor de la libertad y la democracia, como la primera ministra inglesa Margaret Tatcher decía de Pinochet. Claro que son defensores de la libertad al igual que lo han hecho Aznar, Uribe y Bush, pero no en el sentido de la libertad como derecho de los humanos, sino como aquella libertad que Ayn Rand defiende en “La rebelión de Atlas”, la libertad del empresariado, los héroes del neoliberalismo quienes tienen que luchar contra el estado que no deja de entrometerse con leyes que a su vez no permiten la debida explotación de los negocios como el tráfico de armas, de productos químicos peligrosos, las medicinas “milagrosas” que curan enfermedades inexistentes. Esa libertad es la que pone en peligro el comunismo y aquellas fuerzas progresistas que defienden al trabajador de la codicia enfermiza de los empresarios salvadores del mundo.
No sólo la codicia por los bienes materiales, sino el ejercicio del poder por parte de los dueños del mundo. Esto es quizá el meollo de los intereses políticos del futuro en el llamado mundo civilizado. Esto debe hacerse de tal manera que no sea notorio por parte del gran público. Dice Noam Chomsky en uno de sus libros: “…otro aspecto de la aceptación confiada de las atrocidades –se refiere al gobierno USA y a la sociedad norteamericana – fue descrita por
Alexis de Tocqueville, en su crónica de uno de los mayores crímenes de limpieza étnica del continente americano: la expulsión de los indios cheroquis. Estaba especialmente intrigado al ver como los americanos eran capaces no sólo de exterminar la raza india, tras deposeerla por completo de sus derechos, sino además de hacerlo “con singular felicidad, tranquila, legal, filantrópicamente, sin derramamiento de sangre y sin quebrantar ni uno solo de los grandes principios morales a los ojos del mundo. Es imposible matar personas con un mayor respeto por las leyes de la humanidad, constató –Tocqueville- asombrado…”

En el mismo saco podría entonces meter a Uribe, Kissingr, Videla, Aznar y a Esperanza Aguirre, a los paramilitares colombianos y serbios, a
Daniel Pipes y Gustavo de Arístigui de la Faes aznariana.

Todas estas personas avalarían gustosamente las limpiezas étnicas de la Norteamérica de siglos pasados ó de la Europa contemporánea. Pero al igual que los verdugos argentinos, estarían defendiendo la libertad y la democracia. No habría el menor asomo de delito en su actuación. Sería netamente un acto patriótico como lo pensaron Milosevic y sus generales. La pureza de la raza y de la ideología así lo aconsejan.

Con todo lo anterior puedo concluir que políticos y periodistas de derecha se encuentran en el momento propicio para intentar una actuación dramática. Desde un intento de magnicidio hasta la creación de una escisión dentro de la derecha para dejar muy claro que el asunto político es también un asunto de la libertad del empresario para hacer dinero como sea y no se va a permitir al estado enfermo de socialdemocracia se oponga a la noble tarea de acumular riquezas. Para esto se contará con las fuerzas de choque que las mafias en Italia, Colombia y Rusia han entrenado para estos fines. Cuando un hombre de confianza de Uribe cayó en desgracia, se lo mandó como cónsul a Milán, en la sede del imperio de las mafias de Berlusconi. Los italo-colombianos como Giorgio Sale y Salvatore Mancuso tienen que apoyar a su jefe Uribe de todas las m,aneras posibles y en esta tesitura están Aznar y Berlusconi. En estos días ha saltado a la prensa un misterioso viaje de Aznar a Rusia con un posible asunto de Lobying petrolero y una entrevista con Putin. Pero estos viajes a las sedes de los imperios mafiosos dan mucho que pensar.

Una parte del actual partido popular español será una asociación para delinquir, pero esto no será visto como un zarpazo más del gran capital sino como una lucha contra el terrorismo. Pillados en la mentira, intentan culpar a Zapatero de todos los males de España, hasta aquellos que no existen sino en la mente enfermiza de los nostálgicos franquistas. Así que hace falta un trabajo de la extrema derecha nacionalcatólica. Hay mucho dinero en juego y sólo podrán optar a ese dinero quienes muestren el mayor ardor sectario.
Este es el terreno que mejor manejan las mafias paramilitares de Serbia y Colombia. La lucha contra las hordas rojas la han comenzado este año 2007 el señor LePen en Francia, contra esa mujer dañina de la Royal, y seguirán en Inglaterra y España. En cada momento lo suyo. En estas horas bajas para la derecha mundial, con un Bush empantanado en Irak, un Aznar haciendo el ridículo en su huida hacia adelante, un Berlusconi perseguido por las leyes antimafia, un Uribe que ya coronó todas las cumbres de la maldad y no puede sostener tantas mentiras con una corte suprema de justicia que no actúa a su gusto, un Putin que se dedica a ordenar muertes por todo el mundo y un largo etcétera de jefes de estado y de la pol´tica que cada vez coinciden más con un consejo mundial de las mafias, en estas horas bajas la derecha mundial tiene que hilar fino. Las mesas de votación son sus demonios y harán algo espectacular. El gran maestro de todas las mafias –él actuando en nombre de los dueños del mundo- el señor Bush, tiene el balón en su tejado. Su trabajo creativo del 11 de septiembre exige un nuevo performance. Y por supuesto un enemigo nuevo contra el que luchar en nombre de la “libertad”. El terrorismo y el comunismo ya no venden ni entre el público de la América evangélica...

lunes, abril 2

EL POCERO DE FUENLABRADA Y OTRAS BATALLAS


EL POCERO DE FUENLABRADA

Se llama casi como yo: José Moreno, y vive a pocos metros de mi casa. Posiblemente es quien ha pillado en el mayor renuncio que podría darse. Los constructores serios y profesionales, han dispuesto las cosas para vaciar los bolsillos de los españoles y de los inmigrantes comunitarios y extracomunitarios.
Es una muestra de que la Europa de los mercaderes está por encima del espíritu altruista de sus fundadores. La empresa está por encima del individuo y éste no es sujeto de derechos sino un cliente pagador.
El pocero de Fuenlabrada, a diferencia del delincuente de Seseña, no tiene flotas de aviones ni Yates de lujo con enormes esloras. Es un vecino más de Fuenlabrada. Debe tener mucho más claro que el pocero de Seseña qué demonios es la socialdemocracia. En promedio, José Moreno vende a menos de la mitad del precio que el delincuente de Seseña tiene ofertado.

Este episodio del precio del ladrillo viene en medio de otro renuncio bastante escandaloso: La pretendida conspiración del 11-M, que se ha venido abajo lentamente. Después de ser pillado el antiguo director de la policía de Aznar, en una mentira que fue creciendo de tal manera que atrapó a muchos periodistas y políticos en España, muchos ultraconservadores dicen ahora no saber nada de Armas de destrucción Masiva en Irak y saber mucho menos de la conexión ETA-Islamistas que serviría a los propósitos conservadores. Aznar, en una semiconfesión hecha hace poco, dijo que él creía en la existencia de esas armas porque “todo el mundo” lo creía así. Esperamos que diga lo mismo con la conexión Eta-Islamistas.

La derecha del resto de Europa se quiso desmarcar desde un principio, pero la derecha nacional, la más cerril de todo el continente, animada por los sectores más integristas de la Iglesia y el Partido Popular, capitaneados por José María Aznar, desde un Think Tank extremista y cercano a la extrema derecha de USA, la llamada FAES, que debe estar financiada desde Norteamérica al menos parcialmente.

Desde 2004, no solo desde la cadena radial de los obispos, La COPE, sino el diario El Mundo, dirigido por un Neocón ultraconservador, y otros sectores muy cercanos a la cúpula del Partido Popular, de derecha, se quiso inventar una alternativa a la realidad, según la cual los diseñadores de estrategias del PSOE, trabajando a medias con Integristas islámicos y con La banda terrorista ETA, se puso en marcha el atentado de los trenes de cercanías de Madrid, el 11 M para cambiar el sentido del voto de 15 M.
Todo esto ha quedado en entredicho en el macro juicio que se sigue en Madrid, pero ahora todos quieren desmarcase. Cuando fue invadida Berlín por el Ejercito Rojo en 1945, muchos oficiales rusos constataron que la población era “mayoritariamente” socialista. Los Uniformes nazis eran quemados y salieron banderas rojas por doquier.
El cinismo y la hipocresía en política son un invento desde antes de Maquiavelo. Divino diseño de los cardenales medievales, que tenían que tragar sapos y sonreír en medio de la ira. Con el tiempo, esas artes fueron debidamente aprendidas por una iglesia que removía las entrañas del poder con la maestría que los tiempos exigían.
Pero el sabor mafioso de todo esto es propio de “los hombres de honor” que que se escudan en los partidos políticos de derecha en todo el mundo.
Dice un periodista
en elplural.com:

“…Hombre de honor. Sorprendente mención. En “Mafia, conversaciones del juez Giovanni Falcone con Marcelle Padovani” (Ediciones B, 1992), leemos en la página 120: “Es entonces cuando el representante de la familia anuncia a los futuros hombres de honor las normas que rigen la organización y afirma, para empezar, que aquello que todos llaman mafia se llama, en realidad, Cosa Nostra. Advierte seguidamente a los recién llegados que aún están a tiempo para renunciar a la afiliación, recordándoles las obligaciones a que los compromete su pertenencia a la organización”. Y cita, entre otras, “guardar silencio absoluto y evitar toda delación…”

Posiblemente con el tiempo llegue la hora de pagar cuentas a la sociedad. Los delitos urbanísticos, los de invención de realidades alternativas peligrosas, la reedición del odio antisemítico, la exaltación de las viejas glorias del fascismo europeo en Alemania, España e Italia, no pueden pasar sin más, porque sería una verdadera afrenta a las víctimas del odio y la estafa en Europa. El planeta soportó la muerte de casi 60 millones de personas en la segunda guerra mundial, muchos otros millones en guerras interesadas en el tercer mundo principalmente, pero de eso hace más de 60 años y los nuevos guerreros quieren saber como es la batalla contra los malos. Los gritos de libertad y paz suenan como gritos en contra del capital. Gritos para oídos que solo escuchan lo que les ha sido enseñado, menos aquellos que no participan de la moderna cacería de brujas.